Inestabilidad de precios que afecta al sector de las materias primas
En los últimos meses, la guerra en Irán y el aumento de los precios de la energía han generado una epidemia de incertidumbre y miedo, dejando una imagen del sector agroalimentario para febrero de 2026 que invita a la reflexión. Lo más destacable no es el nivel de precios, sino con qué se compara, es decir: en el campo, en el centro comercial o en el supermercado.
Carne y huevos
Los precios de la carne han aumentado entre un 14% y un 21% en relación con lo que cobran los ganaderos, pero el vino se excluye, ya que los productores cobran un 13% menos, mientras que los consumidores deben pagar un 47% más. Los huevos han subido un 56%, aunque al llegar al consumidor, el aumento es muy pequeño, del 3%.
Pescado y patatas
En el caso del pescado, por ejemplo, el precio de la merluza ha bajado un 26%, pero el precio de venta ha aumentado un 24%. Las patatas, por su parte, han disminuido un 49% en el precio de producción, pero los consumidores pueden comprarlas un 11% más baratas.
Última opinión
Como último criterio, la investigación ha puesto de manifiesto que este sector es inestable, con una disponibilidad de productos muy variable, y que la estructura de beneficios para la distribución no está prevista, ya que los datos no siempre justifican esta situación.




