Oikoa, presionado, pero siempre juntos
«¿Cómo es posible que hayan pasado 25 años? ¡Me parece que fue ayer!». Estas son las palabras de Ángel Garitano, quien fue una leyenda en Ondarru, al responder a la convocatoria del Diario de Noticias de Álava. Tras Antonio Karmona y Miguel Ángel Pascual, que dirigieron el ayuntamiento blanco, es el tercer protagonista de este programa especializado que celebra el 25 aniversario de la final histórica de la UEFA.
Un gran trabajo para resaltar los acontecimientos
Ondarru y Mané trabajaron juntos más de un 100% en el banquillo. Comenzaron juntos en Sestao en 1982 y luego, durante la etapa en Alavés, se trasladaron a diferentes lugares como Figueras, Lleida, Mallorca y Levante, llegando finalmente a Espanyol en la temporada 2008-2009. Así, un recorrido profesional de 30 años juntos.
Las primeras palabras siempre son las suyas
Ondarru trabajó y compartió sus derivas, mientras que Mané le daba las últimas palabras y normalmente era el que salía victorioso, en una relación de gran confianza. «No fue un trastorno habitual, teníamos lógicas diferentes para expresar las cosas juntos».
Se destaca la falta de tecnología actual
No obstante, Ondarru consideró que durante la temporada en la que estuvo en apuros, vio un gran trabajo. Sacrificaron lo necesario para llegar a un fútbol rápido. Ahora el viaje no era el mismo que en temporadas anteriores, como solía ser.
Características como un bolígrafo
Sin embargo, la opinión neutral que prevalece indica que el equipo se representó bien, lo que demuestra que el trabajo de Garitano y Ondarru fue muy valorado en el equipo, a pesar de la falta de confianza. En cambio, Alavés tuvo una segunda etapa maravillosa, aunque con una sonrisa amarga ante Gabriel Garder.
