La tradición de las rogativas en los alrededores de Agurain: Actualización de las rogativas

Las rogativas de Agurain y su tradición

Las Arrizala, Alangua, Opakua y Egileor, situadas en las montañas de Iturrieta, han estado tradicionalmente bajo la influencia del pueblo de Agurain. En la actualidad, estas tradiciones se han mantenido vivas, basándose en la herencia familiar y en la adhesión a las rogativas, para solicitar la protección de su entorno natural.

Como cada año, los vecinos de Arrizala, Opakua y Alangua, aunque este año Egileor no ha participado, se han reunido para las rogativas tradicionales de la fiesta de la Ascensión, pidiendo por los trabajos agrícolas. En los pueblos pequeños, esta rutina tiene las últimas actualizaciones de la liturgia cristiana.

Las rogativas y su origen

El pasado sábado, quince personas se reunieron en el pueblo de Arrizala para celebrar las rogativas, donde en el día conocido como viernes, las comunidades realizan oraciones por la libertad y la gracia. Las rogativas son oraciones públicas realizadas para evitar los eventos que infestan las cosechas y cuidar la tierra.

La evolución de la fiesta

Con el paso del tiempo, esta fiesta ha cambiado su imagen, pero ha mantenido su base de manera constante. En el pasado, solo se celebraba en un día laborable. Hoy en día, se ha trasladado al fin de semana para atraer a los hijos e hijas que trabajan en Vitoria o Salvatierra.

Los amuletos o representaciones supersticiosas estaban relacionados con funciones esenciales, pero hoy en día, la fiesta es social y cultural, ofreciendo la oportunidad de estar juntos.

En la iglesia de San Esteban

Al bendecirse juntos y al recordar al hermano Jandro, quien falleció hace 15 días, también se recordó a las personas que han sufrido por la rogativa. En esta jornada, todos compartieron sus honores y recuerdos.