La fiesta del Alavés se ha vuelto gris
El día que debía ser de fiesta y alegría en Mendizorroza, antes del último partido del Deportivo Alavés, se ha tornado gris. Frente al edificio, con motivo del 25 aniversario de la final de la Copa UEFA contra el Rayo Vallecano, la atmósfera esperada no duró mucho tiempo.
Los animadores del grupo Iraultza 1921 desplegaron un tifo gigante, pero al inicio del partido comenzaron las protestas, y tras dejar pasar cinco minutos, una parte del equipo se retiró, lo que generó un silencio en las gradas. Hubo gritos contra la policía, y la atmósfera comenzó a enfriarse.
Hechos
Las protestas comenzaron con la llegada del autobús, cuando la policía se acercó, un grupo intentó seguir a un cordón policial y lanzaron varios objetos. Como resultado, se generó una manifestación, y hubo dos detenciones por parte de la policía. Esto provocó que algunas familias se agruparan, pero se hicieron esfuerzos para desatascar la situación en el ambiente.
