Las nutricionistas Aitana Torres e Itziar Gómez analizan los cambios de alimentación en época de calor
El verano es una de las épocas más deseadas por los ciudadanos, pero también es para muchos un momento complicado. La ropa de verano suele ser más corta y muestra más partes del cuerpo que en otras estaciones del año, esto para muchos supone enseñar sus inseguridades y convivir con comentarios innecesarios. A causa de esto, hace muchos años que la cultura de la dieta inventó la ‘Operación bikini’, unos meses antes de que inicie el buen tiempo, muchos tratan dietas milagrosas o hacen más deporte en la búsqueda tóxica del cuerpo del verano.
Este año esta situación se ha unido a las olas de calor extremas en las cuales hay que tomar precauciones para no sufrir deshidratación o golpes de calor. De esta manera, la alimentación e hidratación tienen un papel fundamental en el día a día para sobrellevar las altas temperaturas.
Asimismo, beber mucha agua es una de las recomendaciones básicas y que todo el mundo conoce, pero hay alimentos y comidas que también ayudan en gran manera. Aitana Torre, nutricionista, asegura que son imprescindibles todas las frutas que contienen mucho líquido, la sandía es una de las favoritas, pero podemos considerar también el paraguayo, las nectarinas o más frutas de temporada. También hay que tener cuidado con alimentos altos en sal que puedan producir sed como los productos fritos. Y aconseja en el caso de aquellas personas que se les dificulte beber agua que le añadan algún cítrico o alguna hierba para hacerlo más llevadero.
Aitana Torre, nutricionista. Pilar Barco
Por otro lado, niega que el calor impide comer en casa platos calientes como lentejas o garbanzos, aunque comprende que no es lo que más apetece. Recomienda comidas frescas como puede ser una ensalada de tomate, y también se puede añadir lentejas, garbanzos u otras legumbres.
Dietas restrictivas
Además, estos meses de verano la operación bikini hace su aparición como cada año, aun así, Aitana Torre asegura que cada vez son menos las personas que buscan esas dietas restrictivas para tener el cuerpo perfecto.
“La visión por suerte va cambiando y sí que es verdad que son menos las personas que acuden con la idea de esa operación bikini y sí que se plantean ya tener hábitos o rutinas durante todo el año e incluso siendo conscientes de que en esta época o en sus vacaciones pues que tienen que ser más flexibles con dichos hábitos”, indica la nutricionista. Aunque, todavía hay un flujo de gente que acude en San Prudencio o después de Semana Santa con ganas de perder unos kilos, pero la mayoría de veces sin querer hacer “esas dietas de toda la vida”.
Aitana Torre, nutricionista. Pilar Barco
La mayoría de estas afirmaciones son compartidas con otras colegas de profesión, como es el caso de Itziar Gómez Fidalgo, nutricionista también. Es imprescindible en las olas de calor “mantener una buena hidratación” para reponer electrolitos que perdemos a través del sudor. “En general, no es necesario modificar la dieta habitual, pero el apetito suele ser menor, por lo que es importante elegir alimentos frescos, que favorezcan la digestión, y con buena densidad nutricional, con alto contenido en agua”, indica. Entre otras opciones destaca estos alimentos: verduras en ensalada o en forma de sopas frías como el gazpacho o salmorejo, fruta, lácteos como el yogur, kéfir o queso fresco y proteínas ligeras como pescado, marisco, pollo o huevos.
Itziar Gómez , nutricionista. Alex Larretxi
“Las legumbres y los cereales pueden entorpecer la digestión de algunas personas más sensibles, pero para quienes necesitan dietas más energéticas, incorporarlas en ensalada o en patés de legumbres, como el hummus, pueden ser opciones más atractivas”.
Errores
Sin embargo, hay ciertos errores que se suelen cometer, como sustituir el agua por la ingesta de frutas, cuando una no exime de comer la otra. O acudir a bebidas azucaradas, o peor aún, bebidas alcohólicas que además favorecen la deshidratación.
Al igual que Aitana, Itziar también anuncia una disminución de personas que acuden exclusivamente por las dietas milagrosas para la operación bikini. “Cada vez más personas entienden que el autocuidado no debe ser exclusivo de los meses o semanas previas a las vacaciones de verano”, indica. Asimismo, también hay un gran número de personas que deciden aparcar sus cuidados dietéticos y de actividad física durante el verano para retomarlos al inicio del curso.
Aunque, cada vez son más los que acuden a los centros de nutrición en busca de mejorar la alimentación a lo largo de todo el año y que valoran su importancia. “Yo llevo trabajando en mi consulta de nutrición desde hace 17 años y en los últimos años la entrada de personas que deciden comenzar un proceso de cuidado de sus hábitos alimentarios se ha vuelto más homogénea a lo largo de todo el año, siendo antes el comienzo de año y los meses de primavera los más habituales”.
