Expertos en salud emocional laboral explican por qué la forma en que interpretamos el trabajo importa tanto como las condiciones en las que lo realizamos
Llegar un lunes con energía, mantener la calma ante un conflicto en el trabajo o recuperarse rápidamente cuando un proyecto sale mal son capacidades que parecen innatas en algunas personas. Sin embargo, la psicología del trabajo lleva décadas demostrando que se puede entrenar una actitud positiva y que hacerlo tiene consecuencias directas sobre la salud mental. Desde PsicoLan, de la Fundación Laboral San Prudencio, explican las claves para desarrollar una actitud positiva en el trabajo.
El problema de la salud mental en las empresas
Casi uno de cada tres trabajadores informa de episodios de ansiedad o estrés relacionados con su actividad profesional. Son datos que maneja el Servicio de Prevención Mancomunado de la Fundación Laboral San Prudencio, que atiende a más de 160 empresas en Álava.
Aunque no hay un único desencadenante para el estrés o ansiedad, la percepción que la persona trabajadora tiene de su situación (cómo interpreta los retos, las presiones o los cambios) condiciona su respuesta emocional e influye directamente en su salud mental.
Qué es la actitud positiva en el trabajo
El imaginario colectivo asocia “actitud positiva” a frases de Instagram y sonrisas forzadas. La psicología laboral la define como la capacidad de gestionar las dificultades sin que erosionen la salud, apoyándose en recursos como la regulación emocional o la perspectiva. Entrenar la actitud implica aprender a distinguir lo que está bajo control de lo que no, reconocer los propios estados emocionales antes de actuar desde ellos o construir apoyos reales en el equipo. Son habilidades concretas, no rasgos fijos de personalidad.
El entorno pesa. El trabajo ocupa casi un tercio del día de una persona trabajadora, así que el grado de autonomía, el reconocimiento o la calidad de las relaciones en el equipo pueden condicionar el bienestar emocional. Los entornos que favorecen la comunicación y el apoyo entre compañeros protegen la salud mental de sus integrantes, mientras que su ausencia la desgasta.
Claves para entrenarla en el día a día
Desde hace años, algunas empresas alavesas cuentan con PsicoLan, un servicio de salud emocional pensado para que puedan ofrecer a sus plantillas terapia psicológica con atención ágil, personal y confidencial.
Algunas claves para desarrollarla son:
- Reconocer antes de reaccionar. Antes de responder a una situación difícil, es importante identificar la emoción que hay detrás. Al nombrarla (si es frustración, agobio o inseguridad, por ejemplo) se reduce su intensidad y se recupera cierta capacidad de elección.
- Separar lo que se controla de lo que no. Se gasta mucha energía mental en preocupaciones sobre las que no se puede influir. Enfocar el esfuerzo solo en lo que sí está en nuestra mano reduce el desgaste y aumenta la sensación de control.
- Cuidar la narrativa interna. El diálogo interno ante un error importa. Es muy distinto pensar “Soy un desastre” a “cometí un error en este proyecto”. Ambas describen el mismo hecho, pero tienen efectos muy distintos sobre el estado emocional.
- Buscar pequeñas dosis de significado. No hace falta que el trabajo sea una vocación absoluta. Identificar qué parte de lo que se hace aporta algo (a un compañero o a un cliente) ancla el bienestar mejor que esperar a una gran motivación.
- Poner límites fuera del horario. La hiperconectividad genera una sensación crónica de “nunca acabar”. Establecer momentos reales de desconexión es una condición mínima para recuperarse y rendir bien al día siguiente.
- Cultivar el apoyo social. Las relaciones de calidad con los compañeros son uno de los factores protectores más potentes frente al estrés. Un clima de respeto, el apoyo mutuo y el humor son una buena base para una mejor salud mental en el trabajo.
- Tratar el cuerpo como parte de la ecuación. El sueño y la alimentación influyen directamente en el estado emocional. Descuidarlos hace que cualquier dificultad laboral se afronte con menos recursos.
- Pedir ayuda sin esperar al límite. Acudir a tiempo a un profesional de la salud mental forma parte de cuidarse, igual que se atiende cualquier otra dolencia, y evita llegar a un punto crítico.
MÁS INFORMACIÓN
La Fundación San Prudencio – PsicoLan
Programa «Tu salud – Zure Osasuna»
C/ Dato, 43
01005 Vitoria-Gasteiz
Tel: 945 222 900
Web: www.lafundacion.com
Entrenar la actitud positiva se está convirtiendo en una competencia necesaria para sostener la salud mental en un entorno laboral que cambia rápido y en constante incertidumbre. Y como toda competencia, se puede mejorar con práctica y con el acompañamiento adecuado. Las empresas que lo asumen cuidan a sus equipos y, de paso, construyen organizaciones más sanas y más productivas n
