«Vamos a tener una residencia pegadísima a nuestros apartamentos tutelados de Maite Zúñiga, 2»

Usuarios de estas viviendas piden que revise este proyecto «con sensibilidad y rigor» al perder luz natural, vistas y poder sufrir ruidos y olores. El Ayuntamiento alega que el futuro geriátrico, de cuatro plantas, reúne «todos los requisitos urbanísticos exigibles»

La petición que este lunes hizo en el turno popular de la comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Vitoria la asociación vecinal Gure Batán, en representación de familias y residentes, era de unas personas mayores a otras de avanzada edad, con el fin de mejorar el bienestar y calidad de vida de todas, como resaltaron. En concreto, mostrando su desacuerdo para que se reconsidere la construcción de una «macroresidencia privada», de 92 plazas, 21 metros de altura y cuatro plantas, «cuando la nuestra tiene tres», que quedará «pegadísima» a sus apartamentos tutelados de la calle Maite Zúñiga 2, al estar «a unos tres metros de nuestra valla, lo mínimo».

Una configuración que «nos preocupa», como alertaron sus portavoces, Maika Fresno e Isabel Moreno, «especialmente, la fachada que da al ‘monte de la tortilla’ (cerro de Mendizabala). Vamos a tener un muro», por lo que temen que «perderemos luz natural y visibilidad», además de sufrir molestias, como ruidos por las inevitables obras o por posibles olores de la cocina de este futuro geriátrico.

Y en cuanto a la parte que les tocaría a sus futuros residentes, por estar muy cerca de la ubicación de festivales como el Azkena Rock o las barracas de La Blanca. 

Además, estaría «sobre yacimientos (una necrópolis) de cuatro mil años de antigüedad».

«No estamos en contra de que se construya una residencia para personas mayores. Lo que rechazamos son las condiciones concretas en las que se plantea ese proyecto junto a nuestros apartamentos tutelados»

«No estamos en contra de que se construya una residencia para personas mayores. Sabemos que hacen falta recursos residenciales y cuidados dignos. Lo que rechazamos son las condiciones concretas en las que se plantea ese proyecto junto a nuestros apartamentos tutelados», defendieron.

«Impacto real»

Por ello, solicitaron que se revise el proyecto «con sensibilidad y rigor» para que «valoren su impacto real. Pedimos más distancia, menos altura, volúmenes escalonados y medidas efectivas para proteger la luz y la intimidad» para no perjudicar a las personas de más de 65 años o más y a las que tienen grado de dependencia 1 que viven en esos apartamentos tutelados.

Además, de reconsidera esta futura residencia con una «propuesta más humana y transparente», para no «encajonarla» en una sola parcela «hacinando a sus residentes» y edificando solo «a lo alto», «sin anteponer intereses económicos».

Y sacaron a colación otros proyectos similares, como en la plaza del Renacimiento, «que también se tuvo que retranquear tras quejas vecinales. Hay miles de ejemplos en la ciudad. Apelamos a la responsabilidad social».

«El proyecto reúne todos los requisitos urbanísticos exigibles. Ha sido objeto de una importante evaluación»

Borja Rodríguez – Concejal de Urbanismo de Vitoria

Con todos los requisitos

Aunque el concejal de Urbanismo, Borja Rodríguez, comprende la «inquietud, dudas y preocupación» que este tipo de proyectos pueden generar, subrayó que «reúne todos los requisitos urbanísticos exigibles», dado que ha sido objeto de una «importante evaluación», lo que ha incluido mejoras sobre la parcela «y aumentando el retranqueo». Por tanto, está en fase final de tramitación.

«Desde el Ayuntamiento se actúa con el máximo rigor técnico y jurídico«, remarcó el edil socialista.

Igualmente, la Diputación Foral ha informado favorablemente de la actuación y ha concedido autorización previa, tanto por parte del Servicio de Arqueología como por parte del Departamento de Políticas Sociales.