Quique Sánchez Flores cuenta con numerosas alternativas para el centro del campo y el sistema que elija marcará parte del reparto de minutos
Es tiempo de pretemporada en el Deportivo Alavés, con todo lo que ello implica. Porque el verano no solo sirve para llegar al inicio de Liga en las mejores condiciones físicas, sino también para demostrar qué puede aportar cada futbolista y convencer al cuerpo técnico liderado por Quique Sánchez Flores de que merece un sitio en el once.
Y, si hay una demarcación en la que la competencia promete ser especialmente alta, esa es el centro del campo. El conjunto albiazul cuenta con numerosas alternativas para la medular y varios futbolistas pelearán por hacerse con un puesto fijo en una de las zonas más pobladas de la plantilla.
Antonio Blanco, Pablo Ibáñez, Carles Aleñá, Ander Guevara, Denis Suárez, Selu Diallo, Mikel Rodríguez o Carlos Protesoni son algunos de los jugadores que pueden desempeñarse de forma natural en esa parcela.
El sistema definirá mucho
A todo ello hay que añadir que todavía no está definido cuántas plazas habrá realmente en la medular albiazul. Habrá que ver si Quique mantiene su apuesta por el 5-3-2, el sistema que implantó desde su llegada y con el que también ha trabajado durante esta pretemporada, o si opta por un 4-4-2, una posibilidad que dejó entrever el director deportivo, Sergio Fernández.
Si continúa con el dibujo utilizado hasta ahora, habrá, en principio, tres puestos para los centrocampistas. Si, por el contrario, decide cambiar al 4-4-2, únicamente serán dos. Además, uno de ellos parece tener dueño.
Y es que todo apunta a que Antonio Blanco seguirá vistiendo la camiseta albiazul la próxima temporada y continuará siendo la referencia del equipo en la medular. El cordobés llega avalado por varias campañas como el principal sostén del centro del campo babazorro y, aunque en el fútbol nunca se puede dar nada por seguro, parte nuevamente como una pieza imprescindible.
En este contexto, la polivalencia cobra un valor añadido. Protesoni puede actuar también como central, Denis Suárez y Aleñá pueden hacerlo en banda, mientras que Mikel Rodríguez ya destacó en su presentación su capacidad para ocupar diferentes posiciones, un aspecto que podría darles más opciones de acumular minutos.
Las preferencias de Quique
Desde su llegada, Quique Sánchez Flores también ha ido mostrando algunas de sus opciones preferidas en la medular. Al igual que sucedía con su predecesor, Eduardo Coudet, Antonio Blanco se ha convertido en su futbolista de referencia. El centrocampista cordobés ha sido titular en todos los partidos desde la llegada del técnico madrileño.
Su acompañante más habitual ha sido Pablo Ibáñez, que completó una notable primera campaña como albiazul. Aunque no ha partido de inicio en todos los encuentros, sí lo ha hecho en la mayoría, consolidándose como una pieza importante dentro del engranaje del equipo.
La tercera plaza del centro del campo en el 5-3-2 ha sido, sin embargo, la que más cambios ha experimentado. Aleñá comenzó ocupando ese rol con la llegada de Quique, pero con el paso de las jornadas fue Jon Guridi quien se hizo con ese puesto, aunque tampoco logró asentarse de forma definitiva.
Entre ambos acumularon la mayor parte de las titularidades en esa posición, donde también apareció, aunque con menos frecuencia, Denis Suárez. El gallego perdió protagonismo respecto al que había tenido con Coudet, pero sí consiguió convertirse en un revulsivo importante en varios encuentros.
Denis Suárez protege el esférico ante Mikel Jauregizar. AFP7 vía Europa Press
Habrá que ver si en esta, su segunda temporada como albiazul, consigue dar un paso adelante. En el último amistoso frente al Girona, por ejemplo, únicamente disputó los únicamente 15 minutos del encuentro tras ingresar al terreno de juego en el descanso y ser sustituido en el minuto 62.
Por su parte, jugadores como Ander Guevara o Carlos Protesoni –condicionado durante buena parte del curso por las lesiones y posteriormente reconvertido a la posición de central– apenas han contado con protagonismo. Una competencia que, además, se ha intensificado con la llegada de Mikel Rodríguez y la posibilidad de que Selu Diallo dé el salto definitivo al primer equipo.
La pretemporada todavía tiene camino por recorrer, pero todo apunta a que el centro del campo será una de las grandes batallas internas del Alavés. El rendimiento de las próximas semanas y el sistema elegido por Quique Sánchez Flores terminarán de definir un reparto de minutos que se presenta más abierto y competido que en mucho tiempo.
