El Alavés y el conjunto galo de la Ligue 1 francesa negocian el traspaso del defensor albiazul, con quien no cuenta Quique Sánchez Flores
Moussa Diarra está próximo a salir de nuevo del Deportivo Alavés. Si la temporada pasada estuvo cedido la segunda parte del curso en el Anderlecht belga esta vez apunta a regresar al fútbol francés, de donde llegó a Vitoria hace un par de veranos.
El Le Havre está interesado en contar con sus servicios de cara a la siguiente temporada. El decano del fútbol galo negocia desde hace unos días con el cuadro vitoriano el fichaje del defensa zurdo. Con contrato hasta 2028 con la entidad albiazul, el central de Stains y de nacionalidad maliense sabe que no cuenta para Quique Sánchez Flores y que si quiere tener minutos deberá hacer de nuevo las maletas.
Está por ver si lo hace de nuevo cedido o llegando a un acuerdo con el bando de Mendizorroza para extinguir su actual vinculación. El Le Havre concluyó la pasada campaña en decimocuarta posición en la liga francesa e históricamente ha sido un equipo de media tabla hacia abajo.
En cualquier caso, sus responsables conocen perfectamente las cualidades de Diarra y éste no tendría que asumir período de aclimatación alguno después de haber desarrollado toda su carrera en dicho país, en concreto en el Toulouse.
Asume Diarra que a sus 25 años no puede permitirse el lujo de estar dos años seguidos prácticamente sin tener continuidad si no quiere perder estatus competitivo y es por ello que valora seriamente la posibilidad de fichar por el Le Havre.
El central y lateral izquierdo protagonizó la pasada temporada un tenso episodio con Eduardo Coudet en la previa del duelo copero ante el Sevilla, cuando abandonó antes de tiempo el entrenamiento al saberse suplente en dicho enfrentamiento.
Desde entonces, su protagonismo cayó en picado y pese a la posterior marcha del técnico argentino y la llegada del preparador madrileño tampoco encontró la fórmula de revertir su situación. Ni tan siquiera su marcha al fútbol belga le dio para tener el protagonismo deseado.
Al punto que el Anderlecht declinó ejecutar la opción de compra que tenía sobre él. A su vuelta a Vitoria este verano tenía el cartel de transferible y con el paso de las semanas ha ido palpando que es evidente que tendrá más que complicado ganarse un puesto en la retaguardia, pese a los numerosos problemas que a nivel de efectivos tiene el Deportivo Alavés en dicha demarcación.
Está por ver cuándo si el acuerdo entre las partes se concreta y de qué manera, pero es bastante claro que Diarra tiene muchas papeletas para abandonar próximamente el cuadro alavés en dirección de nuevo la máxima categoría del fútbol galo.
