“La actual Ley Antitabaco se ha convertido en un medicamento ineficaz”

La Sociedad Vasconavarra para la Prevención del Tabaquismo (Aireberri) insta a un pacto de estado para una regulación «más ambiciosa». DNA consulta a hosteleros y clientes qué les parece que se pueda prohibir fumar en terrazas de bares y restaurantes

La Sociedad Vasconavarra para la Prevención del Tabaquismo (Aireberri) tiene claro que 16 años después, la Ley Antitabaco se ha convertido en un “medicamento ineficaz”, ya que desde que entró en vigor la prohibición de fumar en bares, restaurantes y discotecas, no ha habido “un solo movimiento” para actualizarla. Por ello, vocales de esta sociedad, como el doctor Joseba Zabala, ven como “un paso adelante” el proyecto de ley antitabaco, que aprobó el pasado 21 de julio el Consejo de Ministros, para ampliar de forma significativa los espacios sin humo. Entre otros sitios, a terrazas de bares y restaurantes, playas, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas y espectáculos al aire libre.

Por eso, ahora que inicia su tramitación en la Cortes Generales insta a un consenso político, con el fin de lograr “un pacto de Estado”, con el que pasemos de la “mera recomendación a una regulación decidida, valiente, en la que se ponga por delante el derecho de salud de las personas no fumadoras, en cualquier espacio de convivencia, por encima de cualquier interés”. 

Una persona fumando en una terraza de Vitoria Pilar Barco

«Esquivando» la ley

Para que haya una regulación mucho “más ambiciosa”, Aireberri, además de ampliar esos espacios sin humo, pide un empaquetado neutro, “como las cajetillas de color marrón que funcionan en Francia para eliminar el atractivo de las marcas»  y que haya un mayor control de la publicidad con el fin de que se rellenen los “vacíos legales” de los nuevos productos de tabaco.

Entre ellos, “las nuevas formas de tabaco calentado y las bolsas de nicotina sintética, con una “amalgama de sabores”, dirigidos a los más vulnerables: personas jóvenes o pobres. Un ejemplo, de cómo la industria del tabaco sigue mutando, «para generar nuevas resistencias y esquivar la Ley de Tabaco”.

Actuales cajetillas de tabaco Pilar Barco

Y eso que el tabaco, como argumenta Zabala, causa más de 60.000 muertes en el Estadi al año, de las cuales ente 2.500 y 5.000 o 6.000, según los estudios, son por mortalidad atribuible al tabaquismo por exposición involuntaria. 

Y aquí entraría el humo que se respira en terrazas de bares y restaurantes, “sin haber encendido un solo cigarro”: incluyendo desde las personas que lo sufren en el entorno familiar hasta los propios trabajadores de hostelería, “al enfrentarse diariamente” a este ambiente.

“Son los más expuestos a ello, lo que es una clara conculcación de sus derechos. Y hay que recordar que muchas de estas terrazas son ilegales: por estar cerradas o compartimentadas. En este caso, son un riesgo laboral”.

Playas sin humo

De no conseguir ese cambio a nivel estatal, insta al Gobierno Vasco, y, particularmente al Departamento de Sanidad, a una “urgente” regulación a nivel autonómico, “porque para nosotros, las leyes son la herramienta regulatoria más eficaz” para proteger derechos. 

Esta ausencia de normativa específica hace que en Euskadi “solo haya dos localidades con playas sin humo”: Zarautz (desde junio), lo que la convirtió en el primer municipio de Euskadi en hacerlo, y Donostia (desde julio) “y lo han hecho en base a la Ley de Residuos Urbanos, para prohibir tirar colillas, ante la ausencia de una ley vasca sanitaria al respecto. Cada colilla (compuesta principalmente por acetato de celulosa, un tipo de plástico que puede tardar hasta diez años en degradarse y libera hasta 7.000 sustancias químicas tóxicas) contamina 500 litros de agua”.

Hostelería 

Los hosteleros de Vitoria consultados por DNA ante esta posible ampliación de espacios sin humo a sus terrazas, de momento, no están de malos humos ante tal posibilidad. 

«Con todo lo que sea mejorar la calidad de vida, siempre voy a estar de acuerdo. Creo que con un poco de conciencia y respeto nos podremos adaptar a la ley «

Tavo Jiménez – Café Literal (calle Clara Campoamor. Zabalgana)

Gustavo Jiménez, propietario del Café Literal, en la calle Clara Campoamor, de Zabalgana, al que todo el mundo conoce como ‘Tavo’, explica que “con todo lo que sea mejorar la calidad de vida, siempre voy a estar de acuerdo. Creo que con un poco de conciencia y respeto nos podremos adaptar a la ley y hacer del espacio mas limpio y libre de humo donde todos podremos disfrutar mejor. Como hostelero, podré tener consecuencias al principio, pero cuando la gente se acostumbre y la cumplan todos, trabajaremos igual y la demanda será la misma, pero con otra calidad para compartir y respirar entre todos”.

Tavo Jiménez, del Café Literal, de la calle Clara Campoamor, de Zabalgana Alex Larretxi

“Nos afectará bastante, porque la mayoría de la gente que viene, toma algo y sale a fumar. De todas formas, siempre hay mucho miedo al principio, como cuando se hizo la antigua ley. Y ahora mira qué bien funciona”

Iñigo Sáez Elvira – Bar Batela (Calle Cruz Blanca)

Iñigo Sáez Elvira, del bar Batela, de la calle Cruz Blanca 8, uno de los primeros locales participantes del pintxo-pote de la calle Gorbea impulsado hace más de 20 años, cree que, de entrar en vigor, al principio “nos afectará bastante, porque la mayoría de la gente que viene, toma algo y sale a fumar. De todas formas, siempre hay mucho miedo al principio, como cuando se hizo la antigua ley. Y ahora mira qué bien funciona”.

Por eso, al final, “es como todo, que nos tendremos que acostumbrar y el que quiera hacerlo, se tendrá que ir a otro sitio aparte: o tomarla de pie, pero habilitar un sitio específico para fumadores creo que sería la mejor solución”.

“Al principio, parece que duele más, pero luego la gente se irá amoldando”

Mikel Fuentes – El Toloño (Cuesta de San Francisco)

Mikel Fuentes, del Bar Toloño, de la Cuesta de San Francisco y del Toloño Berria (en la antigua Ferre), con terraza en la céntrica Virgen Blanca, también destaca que “al principio, parece que duele más, pero luego la gente se irá amoldando”.

Mikel Fuentes, en la terraza de El Toloño, en la Cuesta de San Francisco Alex Larretxi

Y aunque en un inicio imagina que también puede ser una faena para negocios como los suyos, “hay que entender a todo el mundo”. De todas formas, “no creo que salga adelante esta ley».

Clientela

Peor ambiente se respira entre algunos de los fumadores consultados. “Me parece fatal porque esto es la calle”, decía Esme este sábado al mediodía con su pitillo encendido en la terraza del Jango Taberna, de la ‘Kutxi’.

«¿Hasta dónde vamos a llegar?», cuestionaba una de las acompañantes de su mesa, también fumadora.

Sin embargo, a su amigo Iñaki Elorza, le parece “correctísimo” que sigan acotando las zonas sin humo. “Y eso que soy fumador”, matizaba. Por eso, sus amigas le suelen apodar como “el diplomático”.

Elorza a punto de encenderse un cigarrillo, este sábado Pilar Barco

“Vosotros, por ejemplo, ahora no nos estáis molestando al fumar” -precisaba Asun, desde la mesa de al lado en un encendido debate al escuchar sus opinionesh “pero hay gente que echa el humo sin mirar si hay niños en la mesa de al lado. Todo se basa en el respeto mutuo”, reivindicaba.

A escasas mesas de allí, frente a la Casa del Cordón, Inma, una bilbaína afincada en Vitoria desde hace décadas, tomaba algo junto a Ángel, ambos con un cigarillo.

“A nosotros nos parece bien que amplíen los espacios sin humo. El que quiera tomar algo, también va a venir a hacerlo aunque este prohibido fumar. Yo soy cocinera y lo he notado mucho desde que no está permitido dentro de restaurantes”.

“¿Quién no se acuerda de toda esa burbuja que se creaba en los bares por todo ese humo del interior. Al principio, cuando anunciaron que estaría prohibido, parecía impensable, pero con el paso del tiempo la gente se acostumbra”, recordaba Ángel.