Álava abre un paréntesis dentro de un verano seco

Los próximos días dejarán chubascos y un descenso de las temperaturas en todo el territorio

Álava dejará atrás el ambiente plenamente veraniego protagonista de las últimas jornadas. El tiempo cambiará con la llegada precipitaciones y un descenso de las temperaturas que se notará especialmente durante los próximos días. Euskalmet prevé para mañana un empeoramiento de la situación meteorológica, que se mantendrá los próximos días. La previsión sitúa a Vitoria-Gasteiz en torno a los 25 grados de máxima, frente a los 32 grados registrados hoy, mientras que Laguardia pasará de los 35 grados de hoy a los 26 grados que se prevén para mañana.

El descenso será todavía más notable a partir del viernes. Para ese día, en Vitoria-Gasteiz la máxima prevista se situará alrededor de los 22 grados, así como en Laguardia o Llodio, mientras que en Agurain se situarán alrededor de los 20 grados. El descenso térmico previsto irá acompañado de precipitaciones en todo el territorio y de un ambiente más nuboso, poniendo fin, al menos de forma temporal, a la sucesión de jornadas secas y calurosas que ha caracterizado buena parte del verano alavés y han provocado sequías y la necesidad de restricciones de agua en buena parte de la provincia. 

Un verano “seco y cálido”

El cambio llega después de un junio y un julio excepcionalmente cálidos. Junio fue calificado por Euskalmet como “extremadamente cálido” y seco en términos generales y se convirtió en el junio más cálido desde, al menos, 1970. En Álava, la situación fue especialmente seca en la mitad oeste del territorio. Nanclares acumuló únicamente 5,8 litros por metro cuadrado durante todo el mes. El calor también dejó registros extraordinarios durante aquel mes. El día 24 alrededor de la mitad de las estaciones de Euskalmet superaron los 40 grados.

Varios perros se hidratan en Vitoria en plena ola de calor Pilar Barco

Julio no dio tregua. Euskalmet lo ha calificado como “extremadamente cálido y muy seco” con una temperatura media 3,6 grados superior al promedio de referencia. El termómetro llegó a los 40 grados en Nanclares el día 7.

La falta de lluvia ha sido igualmente uno de los rasgos más destacados de julio. Los acumulados más bajos de todo Euskadi se localizaron precisamente en Álava: Espejo apenas recogió 1,2 litros por metro cuadrado, Ilarduia 1,1 y Kanpezu solo 0,5 litros durante todo el mes. 

Restricciones de agua

El episodio de lluvia llega, por tanto, como un paréntesis dentro de un verano que, hasta ahora, ha tenido en el calor y la falta de agua dos de sus principales características. De esta forma, las lluvias previstas para estos próximos días suponen un pequeño alivio después de semanas de escasez. No permitirán por sí solas revertir la situación de sequía, pero sí pueden contribuir a aliviarla de manera puntual, especialmente después de un verano en el que la falta de precipitaciones ha obligado a adoptar medidas para limitar el consumo de agua en diferentes localidades alavesas.