Seis relatos, una ciudad: Ernesto García Fernández recorre la historia de Vitoria-Gasteiz

El autor alavés presenta ‘Historias de Vitoria-Gasteiz’, fruto de casi tres años de documentación, donde combina crónica negra, leyenda e historia medieval

Del sacamantecas Juan Díaz de Garayo a los orígenes legendarios de la colina en el siglo XII, pasando por las fiestas de la Virgen Blanca, los amoríos de los Mendoza y las andanzas de un cachimorro francés con raíces vitorianas: seis épocas, seis historias y una misma ciudad como hilo conductor. Es la propuesta de ‘Historias de Vitoria-Gasteiz’, el libro de relatos con el que Ernesto García Fernández (Elvillar, Álava, 1957) rinde un particular homenaje a la capital alavesa.

García Fernández, licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Valladolid tras iniciar sus estudios universitarios en el Colegio Universitario de Álava y cursar el bachillerato en el Seminario Diocesano y en el Colegio San Viator de Vitoria-Gasteiz, ha explicado que el origen del libro se remonta a la pandemia. “En la vorágine de la pandemia me ocupé un tiempo en escribir relatos. A mediados del año 2023 ya contaba con más de una docena de relatos breves”, ha relatado el autor, que ha precisado que la idea de dar forma a un libro centrado en Vitoria-Gasteiz llegó después, a partir de aquellos borradores. En la selección final de los seis relatos, ha reconocido, “valoré más las temáticas que el periodo histórico”.

“Todos los relatos tenían su dificultad, porque había que documentarse, consultar numerosa bibliografía y documentación de archivo”

El proceso de escritura se ha prolongado cerca de tres años, aunque compaginado con otras investigaciones y proyectos del autor. “Todos los relatos tenían su dificultad, porque había que documentarse, consultar numerosa bibliografía y documentación de archivo”, ha señalado García Fernández, quien ha confesado sentirse más cómodo con los relatos de cronología medieval, mientras que los ambientados en la época contemporánea le han exigido un esfuerzo mayor.

Cada relato, ha subrayado el escritor, tiene entidad propia y no guarda relación argumental con los demás: el único elemento que los une es la propia ciudad. Para reconstruir la figura del sacamantecas Juan Díaz de Garayo, uno de los personajes más siniestros de la crónica negra vitoriana, el autor ha recurrido a la bibliografía publicada, a las sentencias judiciales, a las noticias periodísticas de la época y a los interrogatorios que se llevaron a cabo. “Examinados estos materiales me hice una idea propia de la situación histórica y busqué un formato para contar mi historia”, ha detallado. En el relato dedicado a los orígenes legendarios de Vitoria en el siglo XII, titulado “Las reliquias de la Catedral Vieja”, el trabajo documental se combinó con el componente legendario: “las leyendas utilizadas me daban mucho juego a la hora de diseñar y definir el relato”, ha apuntado.

Un personaje incómodo

Abordar literariamente a Garayo, ha admitido el autor, planteaba el riesgo de caer tanto en la truculencia como en la frialdad puramente documental. García Fernández ha explicado que, enmarcado el relato en el periodismo de investigación, eligió a este personaje por dos motivos. El primero, de carácter generacional: “aún recuerdo que los padres y abuelos metían el miedo en el cuerpo de los niños y niñas al hablarles del coco, del sacamantecas y del hombre del saco para prevenirles de los peligros provenientes de relacionarse con extraños o forasteros”. El segundo, más reflexivo, tiene que ver con la imagen que ha perdurado del criminal: una visión tremebunda que, según el autor, “proviene del dolor y daño que causó a sus víctimas, a sus familiares y a la sociedad en su conjunto”, y que en su opinión “no ha favorecido un profundo análisis sociológico y antropológico de estos hombres monstruo desde las fuentes escritas”.

Preguntado por lo que espera que el lector, y en particular el vitoriano, encuentre en estas páginas, García Fernández lo ha resumido con sencillez: “me gustaría que se divierta, que lo pase bien, que se sorprenda y que los relatos le estimulen a seguir leyendo, porque es muy enriquecedor en todos los sentidos”. Sobre si continuará explorando la historia y las leyendas de la ciudad en un próximo proyecto, el autor prefiere no adelantar acontecimientos. “Materiales e ideas no me faltan, pero no me atrevo a vaticinar nada”, cocnluye.