La demanda se ha multiplicado por cinco respecto al año pasado en algunas empresas; “Este año llevamos más de cien presupuestos”, relatan desde CDI Climatización
Desde hace semanas, las altas temperaturas han desatado en el territorio una auténtica carrera contrarreloj para equipar viviendas y habitaciones con sistemas que ayuden a sobrellevar el calor. La ciudadanía se resguarda como puede, y no son pocas las soluciones que han proliferado en los últimos tiempos: ventiladores de mano, de techo, los conocidos ‘pingüinos’ y la instalación de equipos de aire acondicionado, una opción que ha crecido de forma notable en Vitoria-Gasteiz, en especial entre los particulares.
Lo que hasta hace unos años se consideraba casi un capricho reservado a comercios u oficinas se ha convertido, en apenas un puñado de veranos, en una necesidad para buena parte de los hogares alaveses. El aumento de las temperaturas y la sucesión de olas de calor cada vez más frecuentes han cambiado la percepción de muchas familias, que ahora ven en el aire acondicionado una inversión casi obligada.
Una persona se hidrata en plena ola de calor Pilar Barco
Esta tendencia ha dejado a las empresas alavesas de climatización sobresaturadas por el gran volumen de trabajo acumulado durante los primeros meses del verano y por las prisas que muchos clientes les trasladan para intentar sobrellevar las temperaturas.
Isidro, de CDI Climatización, recuerda que “el año pasado montaba quizás veinte equipos de aire acondicionado, pero este año llevamos más de cien presupuestos”. “Hemos montado un montón de máquinas, y todavía nos quedan más por montar; lo de este año es una locura”, añade.
El instalador reconoce que la magnitud de la demanda de este verano ha superado con creces todas las previsiones con las que trabajaba la empresa, obligando a reorganizar agendas y a priorizar instalaciones según la urgencia de cada caso.
A su juicio, esta demanda irá a más, ya que “el cambio climático es real y es evidente que está habiendo un cambio”. Isidro asegura que, “sin exagerar, llevo dos semanas diciendo a la gente que me llame en septiembre, porque no puedo atender a más clientes; somos los que somos”. El instalador atribuye este desbordamiento a la falta de previsión: “El problema es que la gente, hasta que no ve que hace este calor, no piensa en poner aire acondicionado, y lo mismo que piensa uno, lo piensan muchos más. Habría que intentar que la gente lo pensara con antelación, para que después nosotros podamos atenderla como se debe”.
Perfil de viviendas
Preguntado por el tipo de viviendas que demandan estas instalaciones, desde CDI Climatización precisan que “hay de todo”. “Vivienda nueva, vivienda menos nueva, vivienda antigua, en pueblos, en chalés, en todos los sitios”, precisa. Isidro explica que el origen del problema es estructural: “Toda la vivienda que se construye y que se ha construido hasta hace poco no ha pensado en ningún momento en refrigerar, y Vitoria no refrigera. Todas las viviendas se construyen pensando en la calefacción, con un sistema de radiadores, pero no en la refrigeración, y muy pocas dejan hecha una preinstalación”.
Productos para contrarrestar la ola de calor Pilar Barco
Otra de las dudas habituales entre los clientes tiene que ver con el consumo eléctrico de estos equipos. Según explica Isidro, una bomba de calor cuenta ya con eficiencias que oscilan entre 4 y 6 según el modelo, lo que significa que un equipo con una potencia frigorífica de 5 kilovatios y un COP de 5 consume, en realidad, tan solo 1 kilovatio. A ello se suma que los equipos de aire acondicionado actuales son de tipo inverter, lo que reduce aún más el consumo en función de la diferencia entre la temperatura ambiente y la temperatura deseada.
Isidro lo ilustra con un ejemplo: si una estancia está a 30 grados y se programa el equipo a 25, la máquina consumirá al encenderse el kilovatio máximo mencionado, pero a medida que la temperatura se aproxima a la de consigna, el compresor reduce revoluciones hasta consumir apenas un 20% de esa potencia, es decir, unos 200 vatios. “Al final, el consumo de los equipos de aire acondicionado es bajo, y todavía lo es más cuanto mayor es su eficiencia”, concluye el técnico.


