El club alavés se está centrando este verano en jugadores que han pasado gran parte de su carrera en la G-League, siguiendo la tendencia del año anterior
El Kosner Baskonia ha sido históricamente un equipo pionero en encontrar nuevos mercados en los que fichar jugadores para su plantilla. El arquitecto de la época dorada del club, Alfredo Salazar, se encargó de captar talento en países hasta entonces poco explorados como Argentina o Brasil, anticipándose a otros clubes que partían desde una posición más ventajosa y ayudando a crear un equipo campeón.
Esa estrategia de ir a contracorriente le ha dado muchos réditos al club gasteiztarra a lo largo de su historia, pero sus rivales no se han quedado atrás y ahora, siguiendo ese camino abierto por el Baskonia, todos los equipos punteros de baloncesto cuentan con extensas redes de ojeadores repartidas por todo el mundo y es difícil encontrar rincones en los que descubrir estrellas sin la competencia de equipos con mayor músculo económico que se puedan llevar el gato al agua.
En este contexto y vista la masificación de los antiguos caladeros del Baskonia, a la entidad de Zurbano no le ha quedado más remedio que reinventarse y trasladar sus redes a otros lugares menos frecuentados por el club y en los últimos tiempos la Liga de Desarrollo de la NBA se ha convertido en uno de sus caladeros predilectos.
Ya sea por un cambio de filosofía de Alfredo Salazar, la huella dejada por Xevi Pujol en un año en Vitoria antes de romper y firmar por el Barcelona o la forma de trabajar de Juan Pedro Cazorla, el caso es que muchos de los fichajes que está afrontando últimamente la entidad gasteiztarra proceden de la competición de los filiales de los equipos de la NBA, formados por jugadores de todas las edades que se aferran a su sueño de conseguir un contrato en la mejor liga del mundo y que muchas veces son llamados por el primer equipo como temporeros para cubrir bajas puntuales.
Son jugadores, en definitiva, con nivel para que sean tomados en consideración por las franquicias de la NBA, pero que por un motivo u otro no consiguen triunfar en Estados Unidos. Y ahí aparece el Baskonia ofreciéndoles la oportunidad de probar suerte en la Euroliga, el mejor escaparate de Europa, y optar a labrarse una carrera con contratos más estables y, en algunos casos, más cuantiosos que los que pueden conseguir de permanecer eternamente a caballo entre la NBA y la G-League.
De hecho, los tres jugadores que ha fichado el Baskonia en lo que va de verano, cuatro si termina certificándose la contratación del director de juego Damion Baugh, han pasado por la Liga de Desarrollo en algún momento de su carrera.
DJ Stewart y Chris Duarte llegan procedentes del baloncesto europeo, concretamente del Cedevita Olimpija y el Unicaja Málaga respectivamente, pero pasaron un tiempo en la G-League antes de optar por continuar su carrera en el Viejo Continente.
Stewart militó en los Austin Spurs, filial de los San Antonio Spurs, y en los Sioux Falls Skyforce, vinculados a los Miami Heat, sin llegar a debutar en la NBA. Chris Duarte, por el contrario, sí que llegó a jugar en la máxima competición, pero también pasó por los Indiana Mad Ants y los Windy City Bulls, filiales de los Indiana Pacers y los Chicago Bulls respectivamente.
Falta de experiencia de Lawson
En el caso del canadiense con pasaporte jamaicano AJ Lawson el Baskonia sí que lo ha reclutado directamente de la Liga de Desarrollo. De hecho, esta será su primera experiencia en Europa tras haber disputado 124 encuentros en la NBA y haber pasado por los filiales de la Liga de Desarrollo de los Toronto Raptors, los Brooklyn Nets, los Dallas Mavericks, los Minnesota Timberwolves y los Atlanta Hawks.
Por último, Damion Baugh, cuya contratación tiene avanzada el Baskonia y que llegaría con un pasaporte cotonou o europeo, también ha desarrollado toda su carrera en Estados Unidos con la excepción de su paso por el Al Ahly Benghazi africano. En la Liga de Desarrollo jugó para los filiales de Los Angeles Lakers, los New York Knicks, los Charlotte Hornets y los Phoenix Suns.
Esto, en cualquier caso, no es una novedad solo de este verano, ya que en cursos anteriores el Baskonia también exploró movimientos similares. Sin ir más lejos, Trent Forrest, Markquis Nowell, Kobi Simmons, Mamadi Diakite y Eugene Omoruyi pasaron buena parte de su carrera en la Liga de Desarrollo antes de fichar por el conjunto gasteiztarra.
En definitiva, un mercado poco explorado en el pasado con internadas puntuales como la del caso de Chris Chiozza, a quien trajo a Europa el UCAM, por el que el club azulgrana está apostando cada vez con más asiduidad. Una apuesta que, por otro lado, le fuerza a trabajar en la búsqueda de pasaportes, ya que la gran mayoría de jugadores de la Liga de Desarrollo son estadounidenses. El tiempo dirá si se trata de un caladero temporal o si se convierte en la nueva fuente de fichajes del Baskonia para los próximos años.




