El territorio alavés es conocido por la naturaleza y la gastronomía que lo rodea, sin embargo, más allá de rutas y grandes restaurantes hay otros muchos atractivos, como bodegas, parapente, viajes en globo, museos o balnearios
Agosto es por excelencia el mes más elegido para disfrutar de las vacaciones de muchos. No solo se busca descanso sino también conocer nuevos lugares, disfrutar de la gastronomía y pasar un buen tiempo, en familia, con amigos o por su cuenta.
Álava sin duda aúna todas las características y ofrece una gran variedad de actividades, rutas y visitas guiadas acompañadas de la tranquilidad de la naturaleza y las copiosas comidas del norte.
La capital ya es conocida por su casco histórico, que cuenta con visitas guiadas para descubrir los entresijos de la ciudad. Por otro lado, el Anillo Verde que rodea a los habitantes y ofrece grandes rutas a pie o en bici y conecta directamente con la naturaleza y la fauna animal, incluso puede que alguno se deje ver.
Sin olvidar museos, como el de Naipes; el tren turístico; las visitas a iglesias y catedrales como la de Santa María y otras muchas propuestas que se recogen en la Oficina de Turismo.
No muy lejos, dentro de la Cuadrilla de Añana, se encuentra el Valle Salado, uno de los paisajes más destacados y conocidos del territorio. Además de la visita guiada y la experiencia de ver las salinas de cerca, también se ofrecen otras visitas como la de descubrir la trufa o visitas a los diferentes municipios de la cuadrilla.
En caso de querer rutas con más movimiento, siempre se puede acudir a las aventuras en Sobrón con su circuito o a los paseos ecuestres.
Salinas de Añana. Jorge Muñoz
Dentro de la provincia también se encuentra la Cuadrilla de Aiaraldea que ofrece una gran variedad de actividades, museos, experiencias o bodegas. Entre los museos destacan el del licor, el museo-taller Santxotena o la fragua de Pablo Respaldiza.
Asimismo, hay una amplia variedad de rutas a pie que están explicadas con todo lujo de detalles dentro de la página web de la cuadrilla. En caso de que andar no sea el plan del viaje hay opciones mucho más atrevidas y divertidas como: parapente, vuelta en globo, avistamiento de aves, espeleología, descenso de barrancos o visitas a queserías o txakolinerias.
Museo-Taller Santxotena. JM.MARTINEZ(BUBU)
Gastronomía y naturaleza
Montaña alavesa, al igual que las demás cuadrillas, cuenta con grandes rutas por la naturaleza, como el Parque Natural de Izki, y vivitas guiadas a los diferentes puntos de interés. Además, cuenta con un complejo de golf, para los amantes del deporte, y también zonas preparadas para realizar escalada.
Asimismo, la gastronomía es otro de los pilares de la zona y hay diferentes rutas como una del vino y del pescado, y también productos locales que son imprescindibles como: patata, queso, morcilla, miel y pan.
Parque natural de Izki. Pablo José Pérez
Los diferentes ingredientes y la naturaleza rodean por completo la provincia, algo que también es notable en la Cuadrilla de Gorbeialdea. Su folleto turístico rebosa de rutas de senderismo o bici, e incluso en coche, para disfrutar de las zonas verdes. Se destaca el Parque de Urkiola, la Cascada Gujuli, el Humedal de Saldropo o los hayedos.
También hay experiencias más únicas, como observación de estrellas, kayak, recocleta de productos del huerto y también balnearios y masajes para relajarse en vacaciones.
Una de las atracciones más destacables son las Street Escapes, como los Escape Room pero en la calle. En estos momentos cuentan con tres historias disponibles: Rompe la maldición, relacionado con hechizos de brujas del pasado; Izarra Street Escape, orientado a familias y con la mitología vasca como temática; y por último, Legutio Street Escape, que tiene como objetivo encontrar el peine de una lamia.
Cascada Gujuli. Eloy Corres
Entre bodegas y viñedos
Otra de las grandes conocidas de Álava es la zona de Rioja Alavesa. El vino es el gran atractivo turístico aunque no el único. Bodegas como Luis Cañas, Izadi, Ysios, Marqués de Riscal o Valdelana son solo algunas de las más de 40 que hay. Las vacaciones perfectas para los amantes del vino, que pueden degustar en diversas catas acompañadas de un aperitivo, y, como no, de una explicación sobre su elaboración y la historia de la bodega elegida.
Asimismo, los paisajes que acompañan son únicos de ver, se pueden disfrutar con visitas guiadas especializadas o en muchos casos por cuenta propia descubriendo los parajes.
Además, al igual que en el resto de cuadrillas, la comida es una pieza fundamental que representa muy bien la zona y enseña mucho sobre costumbres y el modo de vida. Disfrutar de grandes restaurantes con menús elaborados pero deliciosos y con un buen vino en la mano no tiene pegas.
Bodega Ysios. Alex Larretxi
En la Cuadrilla de Llanada Alavesa destaca el patrimonio cultural, como puede ser el Dolmen de Aizkomendi, el túnel de San Adrián, el Castillo de Marutegi o el Santuario de Estibaliz. Muchos de ellos se encuentran en zonas verdes de las que también se puede disfrutar y otras son construcciones con años de historia.
Dolmen Aizkomendi. Jorge Munoz
Asimismo, la Llanada ofrece mucha zona verde y también azul. El pantano de Ullibarri-Gamboa permite realizar muchas actividades acuáticas. El paintball, los paseos en caballo o paseos más aventureros a lugares escondidos, son también grandes atractivos. Álava amplía sus horizontes y condensa en poco espacio diferentes actividades, rutas y experiencias que enamoran a cualquiera.




