Álava en el camino de la patata especial
La patata, históricamente un cultivo vivo en los territorios de Álava, está lista para recuperar el brillo que ha perdido en las últimas décadas. Esta gran estrategia programada por el Gobierno Vasco prevé una inversión de 9 millones de euros hasta 2030, con el objetivo de profesionalizar el sector, aumentar la producción y conseguir la Denominación de Origen local.
Plan estratégico
Amaia Barredo, consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, ha presentado el proyecto. El objetivo es hacer frente a mercados como Francia, Holanda y Alemania. En un territorio de 1.100 hectáreas, solo hay 450 hectáreas dedicadas al cultivo de patatas. Esta cifra está muy lejos de las 5.000 hectáreas que se cultivaban en la década de 1980.
Según ha señalado la consejera Barredo, «Históricamente, Álava ha sido productora de patatas, y hay una gran demanda. Las tierras de Europa Central se han agotado.» El plan sugiere la posibilidad de alcanzar de 5.000 a 8.000 toneladas.
Revolución tecnológica
La finca de Iturrieta funcionará como un faro. Allí se cultivarán variedades locales para lograr una calidad sanitaria: menor viralidad y reducción de fitosanitarios. Los neonicotinoides están prohibidos para el control de pulgones, y se utilizarán bacterias, aceites y fauna auxiliar contra estos.
Camino hacia la Denominación de Origen
Si se logra duplicar la producción para 2030, se darán pasos para formalizar la Denominación de Origen. Las patatas de Valle, por un lado, y las de Canarias, Galicia y Prades, por otro, se enfocan en el consumo, pero Álava quiere ser reconocida como productora de patatas a través de su marca distintiva.




