La gala, que se celebrará hoy en Izarra, reconocerá seis proyectos además de la trayectoria empresarial y el emprendimiento femenino
La Federación de Asociaciones de Desarrollo Rural de Álava (Arabalanda) celebra hoy la entrega de los Premios Arabalanda Sariak 2026, una iniciativa que reconoce proyectos emprendedores que impulsan el desarrollo económico y social del medio rural alavés.
El acto tendrá lugar en el jardín de Lola Enea, en Izarra, a las 17.30 horas, donde se darán a conocer las seis iniciativas galardonadas en esta edición. La gala incluirá, además, dos reconocimientos especiales: uno a la Trayectoria Emprendedora, que distinguirá proyectos consolidados por su impacto sostenido en el tiempo, y otro a la Mujer Emprendedora, destinado a visibilizar a mujeres que destacan por su capacidad de liderazgo y su contribución al desarrollo del medio rural. Los Premios Arabalanda Sariak ponen en valor el talento, la innovación y el compromiso de personas emprendedoras y microempresas que generan actividad económica, crean empleo y contribuyen a mantener vivos los pueblos de Álava.
La presidenta de Arabalanda, Maite Martínez, destaca que “estos premios reconocen el esfuerzo de quienes apuestan por emprender en el medio rural y demuestran que nuestros pueblos ofrecen oportunidades para desarrollar proyectos innovadores y con futuro”. Los Premios Arabalanda Sariak cuentan con la colaboración de Fundación Vital, el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Álava, lo que reafirma el compromiso compartido de impulsar un medio rural más dinámico, sostenible y lleno de oportunidades.
Un objetivo común
Arabalanda es la federación que agrupa a las seis asociaciones de desarrollo rural (ADR) existentes en Álava, una por comarca. Aunque cada una ofrece sus propios servicios, hay iniciativas que responden a necesidades comunes entre comarcas, y son precisamente esas las que se impulsan desde el foro de la Federación de Desarrollo Rural, explica Martínez. “También nos valemos de una herramienta como son los planes de desarrollo rural que se elaboraron el año pasado en cada una de las comarcas, de los cuales extraemos iniciativas de interés que han sido detectadas y puestas sobre la mesa en varias comarcas”, apunta la presidenta.
“Entendíamos que había que impulsar alguna iniciativa que apoyara y visibilizara este tipo de proyectos, y por eso este año ha sido la primera convocatoria de Arabalanda Sariak”
Uno de los servicios que ofrecen las ADR a la población del medio rural es el asesoramiento para sacar adelante sus proyectos, desde evaluar su madurez hasta orientar sobre los pasos a seguir, ofrecerles seguimiento y ponerlos en contacto con los distintos agentes con los que deben interactuar, ha desarrollado Martínez.
Según la presidenta, uno de los puntos que quedaba más débil era precisamente la visibilidad de estos proyectos, “porque es cierto que en Álava el peso de los municipios más grandes es importante”. Por ello, argumenta, “entendíamos que había que impulsar alguna iniciativa que apoyara y visibilizara este tipo de proyectos, y por eso este año ha sido la primera convocatoria de Arabalanda Sariak”.
Arabalanda quiere dar continuidad a esta dinámica de reconocimiento al emprendimiento rural y mantener la iniciativa a lo largo de los años. “Lo que se ha pretendido es premiar a todas aquellas personas que han emprendido en los últimos tres años”, agrega Martínez. En total habrá seis reconocimientos para proyectos de emprendimiento, además de un galardón a la trayectoria empresarial y otro al emprendimiento femenino.
Vivienda y relevo
Preguntada por la situación de la vivienda en el medio rural, Martínez considera que “hay diferencias; las zonas rurales de Álava son diversas entre sí”. Según la presidenta, “hay lugares en los que aparece claramente el riesgo de despoblación y también una mayor preocupación por el derecho a la vivienda; ahí sí que hay bastante diferencia, y algunas comarcas ya han empezado a trabajar en ese ámbito”.
Sobre el relevo generacional, Martínez apunta que el reto pasa por el mantenimiento de los servicios que se ofrecen: “Si se quiere mantener a la población en el medio rural, evidentemente hay que dotarla de servicios, y para ello es fundamental poder desarrollar la vida completa en el medio rural, es decir, poder vivir en él pero también poder trabajar en él”. Para que siga habiendo vida en los pueblos, y no se conviertan únicamente en lugar de pernocta, tiene que haber actividad. No puede darse lo uno sin lo otro. “Existen oportunidades, como en el resto de territorios, y el reto del relevo generacional está presente en todos los sectores”, concluye.
