El defensor finlandés quiere asentarse en el centro de la zaga babazorra
No es una cara nueva, pero sí el primer refuerzo del Deportivo Alavés para la temporada 2026-27. Tras el acto de renovación de Carlos Protesoni, este viernes le tocó el turno de pasar por Mendizorroza a Ville Koski, a quien el club babazorro ha firmado hasta 2031, procedente del NK Istra. El defensor finlandés se ha convertido así en el futbolista de la plantilla albiazul con el contrato más longevo en el Paseo de Cervantes.
«Estoy contento de estar aquí. Trabajé duro, demostré mi valía y ahora tengo que aprovechar la oportunidad que me han dado», manifestó Koski al inicio. Preguntado por cuándo supo que seguiría en el Glorioso, una vez conseguido el objetivo, prefirió no responder, limitándose a decir que «el fútbol es extraño a veces». Lo que está claro es que ha vuelto para asentarse en LALIGA.
Y ahora tendrá más tiempo para adaptarse al fútbol español, que no fue sencillo durante sus primeros meses en Mendizorroza: «Fue un poco difícil, sí. Adaptarse a un nuevo país, a una nueva liga… Pero es todo cuestión de tiempo. Solo tengo que seguir trabajando e ir poco a poco«. Menos de 300 minutos, durante cinco partidos, son los que disputó durante su cesión de media temporada.
Ahora bien, aun participando poco debido a la lesión de rodilla con la que llegó al Paseo de Cervantes, sí que acabó siendo decisivo en la recta final, especialmente en la victoria contra el Barcelona en Mendizorroza. «Mi confianza no estaba en su punto más alto en aquel momento, pues llevaba mucho sin jugar, pero fui creciendo acción tras acción y todo acabó bien», recordó.
«No me lo recuerdes. No vi bien la jugada, solo escuché la reacción, y prefiero no hablar de ella», comentó entre risas cuando se le preguntó por otra de las acciones clave del ejercicio pasado, aquel balón peinado que a punto estuvo de acabar en gol del Villarreal. Se marchó al palo, y fue en el día de su debut como babazorro.
Al hablar de sus objetivos en esta nueva campaña, Koski prefirió centrarse en lo colectivo. Quiere que el Alavés «juegue bien» y acabe «más alto que la temporada pasada» en la clasificación. Y él sabe que, si hace las cosas como debe, va a tener oportunidades de asentarse en el centro de la retaguardia. No le importa si es con cuatro o cinco atrás, aunque él prefiere lo segundo, dado que le da más opciones.
Por su experiencia, la mayor diferencia entre LALIGA.y el fútbol croata está en la calidad de los futbolistas. «En el uno contra uno son más fuertes, sobre el césped ocurren más cosas que uno no espera«, explicó. Y cerró su presentación refiriéndose a Mendizorroza: «Es fantástico. Como curiosidad, vino un antiguo entrenador a ver un partido y se quedó sorprendido con la atmósfera que hubo con solo 20.000 personas«.




