Esta obra social de las parroquias del Casco Viejo de Vitoria acompaña a personas en situación de pobreza, exclusión social o vulnerabilidad, especialmente a los que quedan fuera de los sistemas habituales de ayuda
El santuario y las campas de Estíbaliz han acogido a algo más de 800 personas convocadas por la obra social diocesana Berakah con una jornada festiva en la que ha participado el obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde.
La jornada ha comenzado temprano tras varios días preparando la fiesta final de curso de Berakah.
Gracias a la acogida de las hermanas Peregrinas de la Eucaristía, el santuario y sus campas han sido epicentro de los 20 años de vida de la obra social de las parroquias del Casco Viejo.
20 aniversario de Berakah en Estíbaliz. Cedida
De la mano del sacerdote, fallecido en 2024, José Ángel López de Lacalle, nació esta idea de ayudar a los pobres y más necesitados de la ciudad, especialmente ante una inmigración que llegaba a la ciudad sin apenas lugares de acogida.
Bendición
Así, en 2006, la Diócesis de Vitoria veía nacer esta obra caritativa, hoy impulsada por cientos de voluntarios con el apoyo de la Fundación Vital y otras muchas pequeñas empresas y particulares.
«Seguiremos trabajando por los preferidos de Dios, los últimos y más pobres, mientras los tengamos con nosotros”
Miguel Ángel Sáenz de Villaverde – Capellán de Berakah
Su nombre proviene de una palabra hebrea que significa bendición y así lo aseguran las miles de personas que acuden a sus más de 35 servicios.
Para celebrar su misión de acompañar y ayudar a personas en situación de pobreza, exclusión social o vulnerabilidad, especialmente a quienes quedan fuera de los sistemas habituales de ayuda, hoy la fiesta ha tenido un carácter especial con la participación de más de 800 personas que han subido hasta este cerro para celebrar los 20 años de Berakah.
Fidel Molina, diácono y responsable de esta obra social, ha sido el encargado de dar la bienvenida a los cientos de participantes.
El santuario de Estíbaliz se ha quedado pequeño para acoger una emotiva misa presidida por el párroco de San Vicente y Santa María y capellán de Berakah, Miguel Ángel Sáez de Villaverde.
20 aniversario de Berakah en Estíbaliz. Cedida
La eucaristía ha tenido diversos momentos interrumpidos con numerosos aplausos y donde los excluidos y migrantes han sido protagonistas.
Molina les ha recordado que «seguiremos trabajando por los preferidos de Dios, los últimos y más pobres, mientras los tengamos con nosotros”.
20 aniversario de Berakah en Estíbaliz. Cedida
Se ha rezado por Venezuela ante los terremotos del pasado 24 de junio y donde la comunidad venezolana de Vitoria ha portado una bandera de este país latinoamericano colocada en el altar, junto a otras banderas de distintos países.
Voluntarios
Al finalizar la eucaristía, una gran tarta con 20 velas han sido sopladas por uno de los voluntarios más longevos de Berakah, Juan Antonio Arrilucea, quien estuvo en los comienzos en 2006, de la mano de sacerdotes y otros voluntarios.
20 aniversario de Berakah en Estíbaliz. Cedida
Tras la misa, ha llegado turno para una comida popular en las campas, bajo la sombra de los árboles, todo donado por diversas empresas amigas de esta obra social.
Alimentación y vivienda
Tanto a la misa como a la comida han acudido la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, y Arantza Ibáñez de Opacua, directora de la Fundación Vital, entre otras representaciones sociales y eclesiásticas.
El obispo es el encargado de clausurar esta histórica jornada para la familia de Berakah, tras las actuaciones musicales de grupos paraguayos y peruanos, además de la música electrónica de Iván Melero, conocido DJ alavés.
20 aniversario de Berakah en Estíbaliz. Cedida
Berakah es una de las iniciativas sociales más importantes de la iglesia en Álava y atiende cada año a miles de personas mediante programas de alimentación, vivienda, acompañamiento, formación e integración social.
Todo esto y más se ha puesto de manera especial en el centro como agradecimiento tanto a los voluntarios como a los miles de personas atendidas a lo largo de estas dos últimas décadas.




