La dirección de juego monopoliza los grandes movimientos del verano en una máxima competición europea marcada por el aumento de los presupuestos
La reconstrucción de las plantillas de Euroliga está dejando una conclusión evidente: los bases se han convertido en la gran prioridad del verano. En una competición cada vez más marcada por el ritmo, el bloqueo directo y la capacidad para decidir partidos igualados, los grandes aspirantes buscan algo más que un organizador fiable. Necesitan jugadores capaces de generar ventajas, asumir responsabilidades y controlar el destino de sus equipos.
El calendario europeo, cada vez más exigente, también ha aumentado el valor de esta posición. Tener un base diferencial y varias alternativas de garantías se ha convertido en una obligación, con clubes mezclando experiencia, talento procedente de la NBA y jóvenes con margen de crecimiento para reforzar su juego exterior.
El terremoto turco
Uno de los grandes movimientos del mercado ha llegado desde Turquía. El Fenerbahce ha protagonizado uno de los golpes del verano al hacerse con Shane Larkin, arrebatando al Anadolu Efes a uno de los bases más determinantes de la última década. El internacional turco se une a una estructura exterior de enorme nivel junto a Wade Baldwin y Trent Forrest, reforzando la candidatura del conjunto dirigido por Sarunas Jasikevicius.
La salida de Larkin obliga al Efes a iniciar una nueva etapa. El equipo de Pablo Laso ha entregado buena parte de la responsabilidad ofensiva a Mike James y ha añadido piezas como Matthew Strazel, en busca de una identidad diferente tras perder a uno de los grandes referentes de la competición.
En España, los aspirantes también han movido ficha. El Barcelona ha incorporado a Justin Robinson y a Umoja Gibson para reforzar su dirección, mientras el Valencia Basket ha apostado por uno de los fichajes más atractivos del verano con T.J. Shorts, una de las grandes sensaciones del curso 2024-25 que no ha encajado en el Panathinaikos. El estadounidense asumirá un papel protagonista tras la salida de Jean Montero y compartirá posición con otro recién llegado como es el base internacional con la selección española Mario Saint-Supéry.
TJ Short la temporada pasada con el Panathinaikos. Euroliga
El Real Madrid mantiene una apuesta continuista con Facundo Campazzo, Andrés Feliz y Theo Maledon, un trío que combina talento, experiencia y capacidad para controlar el ritmo de los partidos. La estabilidad en una posición clave es una de sus principales armas para afrontar la temporada.
En Vitoria, el Baskonia también afronta una renovación importante. Tras las salidas de Trent Forrest, Markquis Nowell y Rafa Villar, el conjunto azulgrana mantiene su confianza en Kobi Simmons y Matteo Spagnolo, dos perfiles diferentes sobre los que Paolo Galbiati pretende construir el nuevo timón del equipo. El estadounidense aportará físico y desequilibrio, mientras que el italiano afronta un curso decisivo para confirmar el potencial que lleva años mostrando. A ellos se les sumará, además, Damion Baugh, la apuesta del club para la dirección a quien, al igual que Simmons, se le busca pasaporte comunitario.
El conjunto azulgrana apuesta por Simmons, Spagnolo y Baugh para encontrar su nuevo timón tras las salidas del pasado verano
Una posición estratégica
La tendencia se mantiene en el resto de clubes. El vigente campeón, el Olympiacos, ha reforzado su perímetro con Codi Miller-McIntyre y Jean Montero, mientras mantiene la experiencia de Thomas Walkup y Cory Joseph. Por su parte, el Panathinaikos ha sumado a sus filas a Sylvain Francisco aprovechando los problemas del ASVEL para encontrar financiación. El base francés aporta un perfil explosivo, letal en el uno contra uno y con una amenaza constante desde la línea de tres puntos para apuntalar el perímetro verde.
Sylvain Francisco cambiará el Zalgiris por el Panathinaikos. Euroliga
Otros equipos también han apostado fuerte por la dirección de juego. El Hapoel Tel Aviv continúa con Vasilije Micic como referencia y suma a Tomas Satoransky, mientras el Zalgiris Kaunas incorpora a Saben Lee y a Carsen Edwards para renovar su perímetro.
El Armani Milán también ha decidido reforzar su creación de juego con una rotación de primer nivel en la que aparecen las novedades del exbaskonista Darius Thompson y de R.J. Cole. El conjunto italiano busca aumentar su capacidad para generar juego después de un curso marcado por la irregularidad en esa faceta.
Otros de los proyectos que pretenden crecer desde ese posición son el Maccabi, que suma a Yam Madar a su timón, y el recién llegado Besiktas, que quiere adaptar su dirección a las exigencias de la máxima competición europea con la incorporación de Scottie Wilbekin para acompañar a Devon Dotson como principales responsables de la creación.El conjunto turco también ha anunciado la llegada de David DeJulius, aunque su fichaje ha quedado condicionado por la postura del UCAM Murcia, que asegura que el jugador no tiene la carta de libertad al no haberse alcanzado un acuerdo para su desvinculación y que defenderá sus derechos ante la FIBA y por la vía judicial.
Resmi Açıklama I David DeJulius
Takımımız, yeni sezon transfer çalışmaları kapsamında ABD’li oyun kurucu David DeJulius ile sözleşme imzaladı.
Michigan’da başlayan NCAA kariyerini Cincinnati formasıyla tamamlayan DeJulius, profesyonel kariyerine 2023 yılında Yunanistan’da… pic.twitter.com/J4NSkconD9
— Beşiktaş Basketbol (@BJK_Basketbol) 1 de agosto de 2026
El Estrella Roja, por su parte, ha firmado a Chris Jones procedente del Hapoel Tel Aviv para cubrir la marcha de Codi Miller-McIntyre, mientras que el Dubái Basketball se ha llevado a una de las piezas más atractivas del Mónaco como es Elie Okobo.
El Bayern de Múnich no ha dejado escapar la posibilidad de hacerse con el talentoso Duane Washington Jr., procedente del Partizan, que ha sido el último en mover ficha con las incorporaciones del exbaskonista Luca Vildoza y el italiano Alessandro Pajola.
Entre los equipos franceses, el París Basketball ha firmado a Tyson Etienne, mientras que el ASVEL ha vivido un verano convulso: tras haber amarrado a Sylvain Francisco, los problemas financieros del club impidieron cumplir lo acordado y terminaron separando sus caminos. Quien de momento sí que sigue es Nick Weiler-Babb. La Virtus Bolonia, por último, ha reconstruido por completo su línea exterior con los fichajes de Davide Casarin, Rasheed Bello y Marcus Carr.
La Euroliga convierte el puesto de base en la gran batalla del mercado de verano con los aspirantes al título reforzando una posición estratégica
La fotografía que deja el mercado de la Euroliga confirma un cambio evidente en el panorama de los bases que seguro que afectará a la jerarquía de la competición. Nuevos equipos a tener en cuenta para la pelea por la zona noble aparecen mientras otros intentan reponerse a la marcha de sus pilares. Todo ello en un mercado de bases que aún continúa en ebullición.
