Desde la torre de San Miguel, Celedón bajará para dar inicio oficial a las fiestas de La Blanca
Aunque ya han dado sus primeros pasos por las calles de Vitoria-Gasteiz en jornadas precedentes, en la actual casa de los Gigantes y Cabezudos se respira una tranquilidad pasmosa teniendo en cuenta todo lo que viene. Pero, de repente, la puerta del local ubicado en la calle San Antonio se abre. La calma se rompe. Entran los rayos del sol de la tarde. De repente, las miradas se centran en quien entra. Es Celedón, nada más y nada menos. Hay tiempo para vestirse, charlar, hacer unas cuantas bromas y, sobre todo, concentrarse para todo lo que va a suceder desde las seis de la tarde de este 4 de agosto de 2026.
Sabe bien Iñaki Kerejazu que le toca desaparecer para convertirse en Celedón. Lo hace también, con la mejor disposición del mundo, para este nuevo encuentro que le propone DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA, en esta ocasión contando con la inestimable colaboración de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. Por eso, en el encuentro, hasta se deja golpear por unos instantes y ni siquiera ahí pierde la sonrisa. La misma que va a intentar mantener en la plaza de la Virgen Blanca cuando llegue su turno y tenga que recorrer la céntrica plaza entre miles y miles de personas.
Iñaki Kerejazu, Celedón, posando con Gigantes y Cabezudos para DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA Alex Larretxi
El inicio
El cohete que Paolo Galbiati, Tadas Sedekerskis, Félix Fernández y Myriam Pereda tirarán en nombre del Baskonia desde la balconada de San Miguel dará paso a unos días repletos de diversión, encuentros y alegrías. De hecho, el primer deseo de Celedón, y debe ser el máximo objetivo de todas las personas que estos días estén en la capital alavesa, es que todo transcurra sin incidentes. Respeto y educación, son dos palabras a tener siempre presentes, también en unas jornadas en las que el ambiente se relaja más de lo habitual. La fiesta no puede ser una excusa para que alguien se crea que puede hacer lo que le de la gana. Debería ser sencillo vivir en paz tanto en fiestas como el resto del año. Claro que esto es fácil decirlo, pero…
Por supuesto, que empiecen las fiestas de La Blanca no supone que todos los problemas se esfumen en un instante. Las dificultades personales y colectivas (en lo social, lo económico y lo político) van a seguir ahí se quiera o no. Pero es importante también saber abrir un paréntesis, darse una licencia, intentar respirar, y estos días son la mejor oportunidad para ello. Toca reír, cantar, bailar, ir al teatro, dejarse pegar por los Cabezudos como hace Celedón en esta ocasión, tomarse algo, charlar, reencontrarse, conocer… ser feliz, en definitiva, incluso a pesar de todo.
Iñaki Kerejazu, Celedón, posando con Gigantes y Cabezudos para DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA Alex Larretxi
Por supuesto, cada gasteiztarra –igual que cada persona que venga de fuera– vivirá la agenda hasta el 9 de agosto a su manera. Hay miles de planes por hacer, tanto siguiendo la programación oficial, como las propuestas alternativas y de las cuadrillas, como dejándose llevar por la iniciativa propia. La Blanca incluso se disfrutará lejos de la ciudad, que también son muchos los vitorianos y muchas las vitorianas que a buen seguro se ponen el pañuelo este día 4 a las seis de la tarde en las ciudades y países donde residen.
Atravesar la plaza sí que es un trabajo de gigantes. Pero, por supuesto, conseguirá su objetivo y llegará a la balconada para felicitar las fiestas…
En la plaza
Este martes, en el que parece que el tiempo va a acompañar pero sin que se llegue al calor extremo de semanas precedentes, serán muchas las familias y grupos de amigos que comenzarán las fiestas entre el vermut y la comida. Hay que calentar en condiciones para lo que vendrá después. Luego tocará encaminar los pasos hacia la Virgen Blanca, aunque cada vez son más los lugares alternativos que se buscan para seguir la bajada, como pasa en la plaza Nueva, donde un año tras otro se junta más personal.
Cabe recordar a quienes acudan al acto inaugural de La Blanca que habrá controles de acceso y que está prohibido entrar con diferentes elementos. Es decir, que mejor ir con tiempo, aún asumiendo que los apretones se van a producir.
Serán las seis de la tarde, el cohete irá hacia el cielo, la Banda Municipal de Música de Vitoria empezará a tocar y Celedón hará su aparición. Kerejazu sonríe. Sabe que ahí será su momento, ese instante en el que el muñeco se convertirá en carne y hueso. Atravesar la plaza sí que es un trabajo de gigantes. Pero, por supuesto, conseguirá su objetivo y llegará a la balconada para felicitar las fiestas, reivindicar unas jornadas sin agresiones ni ataques, llamar al encuentro y, cómo no, entonar Celedón ha hecho una casa nueva, Celedón, con ventana y balcón…
Iñaki Kerejazu, Celedón, posando con Gigantes y Cabezudos para DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA Alex Larretxi
A partir de ahí, la fiesta se desplazará a otros espacios de la ciudad. Como siempre, habrá quien pedirá agua a quienes habitan en calles como Zapatería o Correría; también quien intente recordar dónde se había quedado con los amigos o las amigas en caso de perderse; quien se quede en la primera barra que vea; quien…
Vitoria-Gasteiz ya tiene todo preparado. Los Gigantes y Cabezudos se preparan. Celedón se despide de ellos… pero solo por un instante.




