El Ayuntamiento, con su entrega en el día grande de La Blanca, reconoce los 203 años de LEA “y la manera de ser de empresas locales”
La entrega de la Medalla de Oro de Vitoria este año, en el día grande de sus fiestas de La Blanca, a Lascaray LEA, una de las empresas más veteranas del Estado y la más antigua en activo en Euskadi, ha sido mucho más que la del mayor distintivo que puede entregar la ciudad por sus “méritos extraordinarios”.
“No solo reconocemos una trayectoria de 203 años, también reconocemos una manera de ser, la de las empresas locales que combinan raíces y modernidad, generan empleo estable, cuidan a su gente y proyectan el nombre de la capital de Euskadi más allá de nuestras fronteras. Empresas que sostienen nuestra ciudad y que hoy nos permiten mirar al futuro con confianza. Quiero que todas ellas se vean representadas en esta medalla”.
Así lo destacó la alcaldesa, Maider Etxebarria en la ceremonia que tuvo lugar a partir de la una de la tarde en el palacio de Villa Suso, poco antes de dar la misma a Félix Lascaray Zugaza y Félix Lascaray Palacios o “júnior”, ya que así es como se diferencian al presidente y CEO, respectivamente, de esta histórica empresa de Gasteiz.
Doble premio
El padre de este último, quinta generación de esa saga familiar que comenzó fabricando velas, que posteriormente fue conocida por sus productos para el afeitado y que luego se reinventó con productos de jabones y de cosmética para toda la familia, fue el encargado de recoger la caja que contenía esta Medalla de Oro. Se la subió hasta su pecho, el mismo dónde latía con fuerza en ese instante su corazón, para que todo el público pudiera verla, al tiempo que su hijo, le sujetaba por su brazo izquierdo.
Pero él, Lascaray Palacios, no se quedó con las manos vacías, al recibir también un enorme diploma granate, “para que quede bien repartido”, matizó la maestra de ceremonias, la presentadora Josune Vélez de Mendizabal, a los ilustres asistentes.
Entre ellos, figuraban la corporación local y foral, miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional y Local, el presidente de la Audiencia Provincial de Álava, José Luis Núñez Corral; el director territorial de la red minorista de Kutxabank en Álava, Axier Urresti, el presidente de Fundación Vital, Jon Urresti; el presidente de SEA Empresas Alavesas, Juan Antonio Sánchez Corchero; el diputado general, Ramiro González; la presidenta de las Juntas Generales, Irma Basterra; o las consejeras de Bienestar y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, y de Alimentación, Amaia Barredo, con Javier Hurtado (sailburu de Turismo) y la subdelegada del Gobierno en Álava, Mar Dabán.
Decoración para la ocasión
A todos estos asistentes, previamente la alcaldesa, con los dos Félix a ambos lados: Lascaray Palacios, a su izquierda, y Lascaray Zugaza, a su derecha, fue recibiendo a medida que entraban a la sala Martín de Salinas. Un salón principal que acostumbra a ser de lo más sobrio, pero que esta vez se engalanó para la ocasión.
Para empezar, retirando las sillas habituales que acostumbra a tener para acoger congresos u otros eventos. En su lugar, puso media docena de mesas altas redondas, con copas de cristal, y macetas con rosas rojas y rosas. Las mismas que adornaban sus ventanas. Casi casi como en una boda, con los invitados también vestidos de gala, como símbolo de una celebración de altura.
Precisamente por eso, quiso cerrase de una forma “especial”: con un “pequeño refrigerio”, como lo calificó Etxebarria. Un brindis con cava, “para dejar la solemnidad a un lado, por LEA, por la Virgen y por las fiestas”.
Brindis Pilar Barco
«Sabe levantarse»
Y la canción elegida de fondo para homenajear a este ave fénix empresarial tuvo como protagonista a otro ser alado: La Paloma, del vitoriano Sebastián Iradier. “Gracias por esta trayectoria, por vuestra capacidad de superación y por representar con vuestro ejemplo lo mejor de la industria local. Gracias por demostrar que incluso en los momentos más duros, Vitoria sabe levantarse, sabe reconstruir y avanzar”, remarcó la primera edil para quien fue un “verdadero honor” entregársela a Lascaray LEA.
Un “enorme orgullo” para esta empresa, que también la recibió “como un compromiso”: el de seguir invirtiendo aquí, creando empleo innovando y llevando el nombre de Vitoria por todo el mundo. “Y, sobre todo, de mantener el arraigo de su historia. Porque nuestro pasado está aquí. Nuestro presente está aquí. Y os puedo asegurar que nuestro futuro también estará aquí”, expresó Lascaray Palacios no sin antes agradecer a todas las instituciones el “incansable apoyo” para que esta empresa vuelva a renacer de las cenizas tras el incendio que sufrió en junio del pasado año.




