El club albiazul y el portero de Jávea aguardan el momento para abordar una renovación que nadie se cuestiona
Uno de los asuntos que en próximas semanas abordará Sergio Fernández será la continuidad de Antonio Sivera. El portero de Jávea, que ha entrado en su último año de contrato con el Deportivo Alavés, viene mostrando un gran nivel en estas últimas temporadas y es evidente que varios clubes siguen su evolución.
A sus 29 años todavía tiene recorrido de sobra para seguir creciendo y de paso lograr cosas importantes. Pero su idea al menos pasa por seguir haciéndolo en Vitoria. Sin llegar tan siquiera a establecerse los primeros pasos de una negociación entre la entidad babazorra y el alicantino, nadie duda de que ambas partes seguirán juntas más allá del 1 de julio de 2027.
Los primeros tanteos entre una parte y otra son positivos. Por eso tal vez no haya excesiva prisa en acometer de manera inmediata dicho asunto. Saben cuándo tocará hacerlo y de momento es cuestión de que se termine el mercado actual, para una vez lanzada la competición abordar el particular.
Implicado y a gusto en Vitoria
Así fue, de hecho, su anterior renovación. Acababa su vínculo en junio de 2024 y se oficializó su prolongación de contrato en diciembre de 2023. Un hecho que pudiera repetirse cronológicamente hablando de nuevo tres años después. Conversaciones informales, percepciones casi diarias o detalles habituales que hablan de la implicación del portero levantino con la entidad y lo verdaderamente a gusto que se encuentra en Vitoria.
A partir de ahí, el rendimiento de Sivera sobre el césped es la muestra más palmaria para mostrar desde las oficinas de Mendizorroza el convencimiento de que su estancia en el equipo albiazul debe extenderse más allá de las diez temporadas que Sivera estará en la capital alavesa cuando cumpla su actual contrato.
Y es que en las últimas cuatro campañas quien es uno de los capitanes del equipo babazorro ha sido indiscutible. A la sombre de Fernando Pacheco durante varios ejercicios, fue paciente hasta que le llegó su oportunidad en el curso 22-23, coincidiendo con el cuadro vitoriano en Segunda División.
Sin llegar tan siquiera a establecerse los primeros pasos de una negociación entre la entidad y el alicantino, nadie duda de que ambas partes seguirán juntas más allá del 1 de julio de 2027; los primeros tanteos entre una parte y otra han sido positivos
Sivera se convertiría en uno de los baluartes en el ascenso, con Luis García Plaza en el banquillo y el penalti de Asier Villalibre ante el Levante. 45 encuentros disputados en ese periodo empezaron a desbrozar su nueva realidad, la de incuestionable en la portería albiazul. Desde entonces su rol ha sido fundamental para lograr estas tres anteriores campañas el objetivo de la permanencia.
Protagonismo dentro y fuera del campo
Paradas salvadoras, puntos recordados y actuaciones destacadas que le han convertido en uno de los jugadores fundamentales de la plantilla albiazul. 35, 33 y 38 comparecencias en este trienio reciente adornan la trayectoria de un Sivera que acumula 177 partidos sobre el césped desde que llegó en 2017 procedente del Valencia.
Dentro y fuera del campo su protagonismo es claro. Faro sobre el vestuario cuando las cosas vienen mal dadas y guía para los más jóvenes, su carisma está fuera de toda duda. Por esas cuestiones, además de las deportivas, tiene claro el Deportivo Alavés que Antonio Sivera ha de permanecer más de una década en Vitoria. La tranquilidad que transmite sobre el campo es la que tiene ahora respecto a su futuro deportivo.
El convencimiento de las dos partes de que todo acabará de la mejor manera es total. Nadie piensa que las negociaciones no vayan a terminar bien. Sea cuando sea el arranque de las conversaciones, el resultado no cambiará. Para entonces, el contador de la décima campaña de Antonio Sivera en Vitoria estará en marcha y su trayectoria como albiazul seguirá creciendo.




