La capital alavesa se convierte durante agosto en punto de referencia para turistas y también en escenario de vacaciones para los propios gasteiztarras
La plaza de la Virgen Blanca, tras la vorágine vivida la semana pasada, se ha convertido estos días en punto de encuentro más tranquilo para visitantes llegados de distintos lugares.
Entre quienes recorren sus calles hay turistas que han incluido Vitoria-Gasteiz en sus rutas por el norte y vecinos de la propia ciudad que han decidido pasar el mes de agosto en casa. El Casco Medieval, la gastronomía y los espacios verdes aparecen entre los principales atractivos para quienes llegan por primera vez.
Vitoria-Gasteiz como destino turístico. Stuart MacDonald
Una de esas familias ha llegado desde Sant Cugat del Vallès, cerca de Barcelona. Jordi y Marta, acompañados por sus hijos Ulises, Julia y Bruna, se han detenido en la céntrica plaza gasteiztarra para hacerse la ya habitual fotografía familiar en el musgo.
Su estancia en la capital alavesa es breve: llegaron anoche y se marchan hoy, ya que Vitoria forma parte de una ruta por la que están viajando.
Turistas con maletas en una terraza de la plaza de la Virgen Blanca Stuart MacDonald
Durante su jornada en la ciudad tienen previsto recorrer «todo el Casco Medieval», además de acercarse a Ataria, en Salburua, donde quieren realizar alguna actividad con los niños.
También tienen previsto pasear por el parque de La Florida y comer por la zona antes de continuar su recorrido. Aunque su visita apenas dura un día, la primera impresión ha sido positiva. «Mucho», responden al ser preguntados por si les está gustando Vitoria.
Jordi y Marta, acompañados por sus hijos Ulises, Julia y Bruna. Stuart MacDonald
También desde Córdoba han llegado Andrés y Mari, que han elegido la capital alavesa para pasar tres días. Acaban de aterrizar en la ciudad y su intención es dedicar buena parte de la estancia a conocer el Casco Viejo y sus iglesias, además de acercarse a la gastronomía local.
«Vamos a ver un poco más el centro de la ciudad, las iglesias y conocer un poco la gastronomía«, explican.
La pareja cordobesa ha escogido el norte también para alejarse de las altas temperaturas de su lugar de origen. «Hemos elegido Vitoria alejándonos un poco del calor de Córdoba», señalan.
Aunque reconocen que en Vitoria también está haciendo calor, la capital alavesa es solo una de las paradas de su viaje por el norte, que continuará hacia la costa, con Bilbao y Donosti entre sus próximos destinos. Con apenas un día en la ciudad, su valoración inicial ya es positiva, ya que aseguran que les está pareciendo «muy bonita».
Desde Córdoba, Andrés y Mari Stuart MacDonald
Turistas en su propia ciudad
Mientras unos llegan a Vitoria-Gasteiz para descubrirla, otros han decidido quedarse en la ciudad durante todo el mes de agosto. Es el caso de Roberto y Aldara, una pareja gasteiztarra que paseaba por el centro junto a su perra, Sua.
Este año no se han marchado de vacaciones porque ambos están trabajando y prevén coger días libres en septiembre. Agosto, por tanto, toca pasarlo en casa.
Para ellos, Vitoria cambia de ritmo una vez terminadas las fiestas. «La ciudad se queda muy tranquila después de fiestas», cuentan. Viven en el Casco Viejo y disfrutan de planes sencillos durante el mes: pasear con el perro, sentarse en alguna terraza, tomar algo y salir de pintxos.
Roberto junto a su perra, Sua. Stuart MacDonald
La presencia de turistas en las calles tampoco les incomoda. Al contrario, consideran positivo que llegue gente de fuera. Lo que sí han percibido es que este agosto hay «bastante más» gente en la ciudad que otros años y que, entre ellos, hay muchos visitantes procedentes de fuera.
El calor, sin embargo, está siendo otra historia. Reconocen estar llevándolo «muy mal», hasta el punto de que este año han instalado aire acondicionado en casa.
La pareja también asegura haber notado más suciedad tras las fiestas y lamenta el estado de algunas zonas de la ciudad. Para ellos, el agosto gasteiztarra sigue siendo tranquilo, aunque la ciudad parece estar viviendo un verano con una presencia turística mayor.




