No se conforman con el empate en el Alavés
El entrenador Quique Sánchez Flores mostró una imagen dulce tras el empate conseguido el pasado día contra el Rayo Vallecano, aunque le quedó un sabor agridulce. Los que vieron el partido en Butarque destacaron que: «Hicimos un gran esfuerzo contra un equipo rápido y dispuesto a hacer trampas. Tuvimos esas oportunidades en el último momento y puedo confirmar que estuvimos cerca de la victoria».
Sánchez Flores quiso dejar claro que el equipo estaba en un trabajo de “buena calidad”, y aunque recibieron un gol, admiró la reacción de sus jugadores: «Nos sentimos mal cuando estábamos 1-0, pero al final tuvimos que recuperar el campo, y en lugar de ganar, se sentía más la rabia que la alegría».
Problemas defensivos a la vista
La defensa tuvo errores, pero generó ruido: «No creo que estemos mal. El alma del Rayo es su capacidad para contraatacar, pero lo evitamos bastante bien». Además, según Sánchez Flores, el equipo todavía está en un proceso de construcción.



