Zaramaga afronta la recta final de su transformación

Se espera que para otoño los trabajos pendientes se hayan completado

Mientras la calle San Antonio y Portal de Legutiano se preparan para recibir a los operarios que han de transformar ambos espacios, el barrio de Zaramaga comienza a ver la luz al final del túnel.

La monumental reforma del barrio, que cuenta con una inversión global cercana a los 9 millones de euros (financiada en gran parte por el Plan de Inversiones Estratégicas del Gobierno Vasco), encara ya sus últimos meses de ejecución. Las obras, divididas en múltiples intervenciones para mejorar la accesibilidad y el espacio público, estarán completamente finalizadas este otoño.

Ya están terminadas y a disposición del vecindario las obras del tramo de Zaramaga Este (Cuadrilla de Laguardia), la urbanización de la calle Diego de Rojas y el nuevo aparcamiento seguro para bicicletas situado en Bernal Díaz de Luco.

Obras en Zaramaga. Stuart MacDonald

 A esto se suma el nuevo centro de mayores Bizan Zaramaga, cuya reforma integral ha concluido recientemente tras una inversión de unos 1,5 millones de euros, aunque se sigue trabajando en su exterior puesto que las aceras no están rematadas del todo. Se espera que para septiembre, todo quede como debiera, según las previsiones del Ayuntamiento de Gasteiz.

Últimos toques

De hecho, en estas próximas semanas se van a afrontar los últimos remates las calles Cuadrilla de Añana y Puerto Barazar, así como Vicente Manterola, que requerirá una pequeña mejora adicional del firme a petición vecinal. Por su parte, en Cuadrilla de Vitoria se ejecutan los trabajos finales, que incluyen el reasfaltado entre Portal de Arriaga y Reyes de Navarra.

La intervención de mayor envergadura sigue siendo la Senda de los Puertos. Con la demolición y las redes subterráneas ya listas, los operarios se centran ahora en la urbanización en superficie, jardinería y equipamientos deportivos. Su finalización está prevista para finales de septiembre o principios de octubre.

Claro que todas estas obras, y las realizadas hasta ahora, están suponiendo también no pocos quebraderos de cabeza para los habitantes del barrio y quienes acuden a él, más allá de las afecciones al tráfico. Es de esperar que el broche final se ponga en plazo y Zaramaga vuelva a la normalidad.