La Escuela Vasca de Parapente ofrece esta actividad inolvidable por los paisajes de la Llanada Alavesa
Sobrevolar los paisajes verdes, los valles y relieves del territorio alavés se convierte en una actividad inigualable para las personas más aventureras este verano. A través de la modalidad del paratrike, que combina la magia del parapente con un ligero carrito motorizado, los participantes pueden disfrutar de un vuelo mucho más tranquilo, seguro y cómodo.
La Escuela Vasca de Parapente es la entidad encargada de organizar esta actividad desde Zalduondo, permitiendo a la población alavesa cumplir el sueño de volar y contemplar el territorio desde la perspectiva de un pájaro.
Existen dos tipos de modalidades a elegir en la escuela. Por un lado, el paramotor es un tipo de aviación motorizada donde el cliente se cuelga un motor en su espalda a modo de mochila; por otro, el paratrike, que utiliza un triciclo con ruedas para facilitar el despegue y el aterrizaje de forma suave.
Imagen de la Escuela Vasca de Parapente Cedidas
En cualquier caso, ambas opciones no requieren de experiencia previa y se llevan a cabo de la mano de un monitor cualificado, a excepción de las personas que ya sean profesionales en el sector. «Tanto para el disfrute propio, como para regalar, volar se convierte en una actividad única», aseguran desde la escuela.
Requisitos
El rango de participantes es muy amplio, siendo una actividad apta para casi todas las personas. La edad mínima obligatoria es de siete años, y aunque no existe un límite de edad máxima, el peso del pasajero no debe superar en ningún caso los 130 kilos.
«Mayoritariamente acude gente desde los 30 años hasta los 70. Aunque también viene mucha gente joven y personas con silla de ruedas»
«Mayoritariamente acude gente desde los 30 años hasta los 70. Aunque también viene mucha gente joven y personas con silla de ruedas», comenta la administrativa de la escuela Paola Saralegui. Sin embargo, esta actividad no es apta para embarazadas.
No es necesario acudir con ningún tipo de material en específico, lo único imprescindible es un calzado deportivo adecuado y ropa cómoda. La escuela facilita la vela, el casco, la silla el paracaídas y todo el material necesario para la actividad, que se llevará a cabo durante el día con las horas de luz.
Características de la actividad
Los vuelos estándar en el territorio recorren la Llanada Alavesa, tienen una duración de media hora y un coste de 135 euros. Además, este recuerdo quedará inmortalizado gracias al vídeo en HD que incluye esta actividad, donde tanto el cliente como el monitor se encargarán de grabar esta experiencia para poder repetirla en casa y volver a vivirlo una y otra vez.
La escuela cuenta con varias cámaras GoPro, desde el modelo 10 hasta el 12, para poder grabar el vuelo. Tras la actividad, la escuela entrega la tarjeta micro SD al cliente.
De la misma manera, es posible adquirir un vuelo especial con una duración de una hora y media. «Además de recorrer la Llanada Alavesa se pueden sobrevolar los tres grandes de Euskadi: el Gorbea, el Anboto y el Aizkorri», añade Saralegui.
Imagen de la Escuela Vasca de Parapente Cedidas
Los motores que se utilizan en las actividades no tienen mucha cilindrada y desde la escuela aseguran que «contaminan poco». «De cara al futuro queremos pasarnos al paramotor eléctrico pero hay muy pocos todavía y es complicado», concluye Saralegui.
Mar y montaña
Los vuelos en parapente que sobrevuelan la montaña permiten descubrir la naturaleza desde arriba, observando aves en libertad como buitres o águilas. Las zonas de vuelo por montaña recorren Orduña y Navarra.
Por otro lado, el parapente en la costa es el tipo de vuelo más popular de la zona norte. Mediante esta actividad se sobrevuelan la costa de Sopelana y Getxo, con unas vistas espectaculares del Flysh de Bizkaia y las playas de Azkorri y ‘La Salvaje’.
«Lo único que hace falta son ganas de disfrutar, de lo demás ya nos encargamos nosotros»
Desde la organización transmiten absoluta confianza: «Lo único que hace falta son ganas de disfrutar, de lo demás ya nos encargamos nosotros», aseguran desde la escuela.
Cursos y títulos
Desde hace diez años, en la Escuela Vasca de Parapente se ofrecen cursos orientados a todos los niveles, desde principiantes hasta cursos de perfeccionamiento para pilotos más experimentados. Los cursos tienen una gran base teórica e incluyen un simulador de realidad virtual que ayuda a recrear posibles situaciones que podrían darse en el aire.
Fotos de la Escuela Vasca de Parapente Cedidas
El proceso formativo requiere completar prácticas de vuelo junto a instructores profesionales, así como ejercicios prácticos en campas de entrenamiento. «Es como el carnet de conducir, hay gente a la que le cuesta más y gente a la que le cuesta menos», afirma Saralegui, quien recalca que el aprendizaje se mide por objetivos y requiere un amplio conocimiento teórico.
Estos cursos están disponibles durante todo el año y se pueden comprar desde su propia página web. Además, tras finalizar los cursos con el libro de vuelos firmado y avalado por instructores cualificados, es posible adquirir la titulación APPI validada.




