Un total de 13.923 alavesistas acompañan al Glorioso en el primer partido del curso 2026-27
El Estadio de Mendizorroza dio el pistoletazo de salida a la temporada 26-27 de Primera División ante el Getafe. El feudo albiazul acogió el primer partido de la máxima competición estatal con un vibrante duelo entre babazorros y azulones que terminó con fiesta para la parroquia alavesista.
La gran mayoría de la afición gasteiztarra, tres meses después del último partido en casa ante el Rayo Vallecano, no falló a la cita y estuvo presente en el Paseo de Cervantes.
Sin embargo, el aforo no estuvo ni mucho menos completo y la cifra registrada fue de un total de 13.923 espectadores. Este periodo vacacional, en el que varios gasteiztarras se encuentran lejos de la capital alavesa, además de las diferentes fiestas patronales que se están celebrando estos días en municipios del territorio alavés, terminó pasando factura en esta jornada inaugural en las gradas de un Mendi que ha vivido mejores noches.
Las mejores imágenes del Alavés-Getafe Iñigo Foronda
Al calor de la afición
En pleno mes de agosto, pero con una temperatura no muy elevada que rondó los 20 grados durante la tarde-noche, el Glorioso sintió una vez más el calor del público que se comportó como el jugador número 12.
La afición presente en el templo albiazul se hizo notar durante todo el encuentro, animando a los suyos de manera incansable durante los 90 minutos y sabiendo que, pese a que el estadio no estuviese a rebosar, los que sí estuvieron presentes no podían fallar en esta jornada inaugural.
Los familiares de Asun Gorospe reciben un ramo de flores de manos del presidente albiazul, Alfonso Fernández de Trocóniz Cedida
Homenaje a Asun
Antes del partido, se vivieron dos sentidos minutos de silencio respetados por todo el público de Mendizorroza. El primero de ellos, en memoria de las víctimas del terremoto de Colombia, mientras que el segundo fue en honor a los abonados fallecidos la pasada campaña.
Precisamente, una de las homenajeadas en la previa fue Asun Gorospe, quien fuese el alma del Alavés durante varias décadas. Sus familiares recibieron una camiseta y un ramo de flores por parte del club.




