Desde su entrada en el 57, el aclamado hispano dominicano cuaja una actuación superlativa que brinda los tres puntos al Alavés con un gol de bandera y dos asistencias
El fútbol es tan imprevisible que cualquier jugador denostado por una afición puede acabar aplaudido y jaleado tras una actuación para el recuerdo. Mariano Díaz ha estado en la picota en los últimos tiempos en el Alavés tras una primera temporada donde se convirtió en un expediente X y fue más noticia por el incidente disciplinario protagonizado antes del encuentro copero ante el Sevilla que por el rendimiento sobre el verde.
Su futuro en Vitoria estaba teñido de sombras, pero entre su contrato en vigor al que se ha aferrado con uñas y dientes y, sobre todo el escaso interés que ha despertado en el exterior arrancó como albiazul una pretemporada en la que ya dejó buenas sensaciones marcando dos goles ante el Eibar y el Castellón.
Mendizorroza indulta a Mariano Iñigo Foronda
Lo de este sábado en el debut liguero ante el Getafe resultó apoteósico. Más bien, una locura. Recibido con más aplausos que pitos y con un cariño inesperado por una grada dispuesta a darle una segunda oportunidad, el delantero hispano dominicano ingresó en el minuto 57 en sustitución de Mañas.
Lo hizo en uno de los momentos de mayor espesura para un Alavés en superioridad numérica pero sin colmillo en la ofensiva para romper el muro de hormigón azulón.
Las mejores imágenes del Alavés-Getafe
Iñigo Foronda
Pues bien, desde sus primeros pasos en Mendizorroza Mariano fue un torbellino en todas las facetas del juego. Entendió a la perfección el contexto del encuentro. Ganó duelos y supo caer a los costados cuando la jugada lo demanda.
Y todo ello gracias a un tono físico superlativo, la antítesis de lo mostrado en su última aparición con la elástica albiazul en Mestalla en aquellos fatídicos minutos finales ante el Valencia donde se le vio completamente fundido tras darse dos carreras.
En definitiva, Mariano le dio otra energía a los ataques de un Alaves rebosante de dinamismo que encontró en él una frescura distinta para llegar a determinadas zonas de recepción o remate. El hispano dominicano ya rozó el gol en el minuto 71 con un remate de cabeza antes de la traca final que desató la locura en Mendizorroza.
Partícipe de los tres goles
El ex del Real Madrid participó en los tres goles de un Alavés que atropelló sin miramientos al Getafe en el epílogo. En primera instancia regaló el gol a Tenaglia con un perfecto dentro desde la banda derecha que permitió mediante un cabezazo al argentino romper el muro levantado por Soria.
Con la confianza por las nubes y cada vez más metido en faena, sus apariciones resultaron mortales de necesidad para el cuadro afincando en el sur de Madrid. La jerarquía de Mariano quedó de manifiesto al lanzar una falta desde la frontal en el minuto 77 que se estrelló en la barrera de los getafenses.
Fue el preludio de un gol de bandera gracias a un lanzamiento parabólico desde la frontal que se coló por la escuadra, estableció el 2-0 y dio la tranquilidad necesaria al equipo vitoriano para sumar los tres primeros puntos de la temporada.
Mendizorroza indulta a Mariano Iñigo Foronda
Ganas de reivindicación
Su celebración fue sintomática del deseo de reivindicación que anida en Mariano. Se quitó la camiseta y, aun a sabiendas de que el árbitro le amonestaría con la amarilla, se señaló con las dos manos la espalda. Como dejando claro que todavía tiene fútbol en sus piernas y en su cabeza para ayudar al Alavés a protagonizar una notable temporada.
No contento con ello, el ‘vendaval Mariano’ no desfalleció. El delantero babazorro protagonizó incluso alguna conducción del balón más propia de un centrocampista habilidoso que dejó atónito al personal.
Con el Getafe volcado en ataque y dejando muchos huecos a la espalda de su defensa, el hispano dominicano también sirvió en bandeja el tercer tanto a Mikel Rodríguez para que el canterano de la Real Sociedad protagonizara su debut soñado con la camiseta del Glorioso en Primera.
Mendizorroza indulta a Mariano Iñigo Foronda
La última vez que Mariano había pisado el césped de Mendizorroza databa del pasado 22 de noviembre en el partido ante el Celta saldado con derrota. Casi nueve meses después, el veterano punta dejó claro que aún tiene capítulos por escribir en Vitoria. En la competición doméstica tampoco marcaba desde el 15 de mayo de 2022 cuando defendía los colores del Real Madrid.
Nadie aguardaba una exhibición de este calibre, pero Mariano quiere renacer como alavesista. Ahora solo resta que pueda dar continuidad a estos minutos de ensueño que dejan al Glorioso en lo más alto de la tabla a falta de los resultados de esta primera jornada liguera.



